El Inspector General Especial para la Reconstrucción de Afganistán, también conocido como SIGAR por sus siglas en inglés, ha enviado su informe trimestral número 63 al Congreso de Estados Unidos, detallando cómo se han utilizado 144 mil millones de dólares para la reconstrucción de Afganistán.
En este informe se destaca que Estados Unidos es el mayor donante al pueblo afgano y desde la salida de las tropas estadounidenses en agosto de 2021, ha asignado más de 17 mil millones de dólares para ayudar a Afganistán y a los refugiados afganos.

Se ha mencionado que esta ayuda se ha utilizado en diversos ámbitos, incluyendo el apoyo al “Fondo de Crédito de Afganistán”, ayuda humanitaria y la acogida de refugiados afganos.
El informe del Inspector General Especial para la Reconstrucción de Afganistán plantea la pregunta de si la continuación de la ayuda humanitaria de Estados Unidos a Afganistán no fortalecerá al régimen talibán. En este sentido, se cita a un exmiembro del Consejo Provincial de Afganistán que afirma que los suicidas talibanes y sus familias están beneficiándose de esta ayuda estadounidense.
Asimismo, en este informe se menciona que el Banco Central bajo el control de los talibanes ha solicitado ayuda técnica a Estados Unidos, pero el gobierno estadounidense no ha podido proporcionarla por razones legales y políticas.
También se indica en este informe que los talibanes interfieren en asuntos de ayuda humanitaria y que solo en febrero de este año se registraron 81 casos de su intervención.
En este contexto, el año pasado se suspendieron 730 proyectos de ayuda a Afganistán debido a la interferencia de los talibanes.

