Decenas de jubilados protestaron en Kabul por lo que ellos llaman la falta de pago de sus pensiones por parte del régimen talibán. Los manifestantes son ex empleados de gobiernos anteriores, y bajo el régimen talibán, por orden del líder talibán, se suspendió el pago de sus pensiones.
Estos empleados, que se habían congregado frente al edificio de la Oficina de Pensiones, afirmaron que tras meses de peticiones y protestas, ningún funcionario talibán ha respondido a sus demandas.

Los manifestantes sostienen que desde la llegada de los talibanes al poder hace tres años, no han recibido sus pensiones. La disolución del sistema de pensiones ha afectado gravemente la economía de sus familias.
Una vez más, los manifestantes pidieron a los funcionarios talibanes que presten atención a su solicitud de reactivar el pago de sus pensiones.
Los jubilados recibían alrededor de 100 dólares al mes, pagos que, antes de la toma del poder por parte de los talibanes en agosto de 2021, se realizaban de manera irregular, anualmente o cada seis meses.
En Afganistán, hay 148,872 jubilados, cuyos salarios suman aproximadamente 175 millones de dólares al mes. La mayoría de los jubilados pertenecen al sector civil, empleados que durante años no recibieron parte de sus salarios, y según la ley afgana, este dinero se destinaba al presupuesto estatal para el pago de pensiones.
En el pasado, según la ley, aquellos que alcanzaban los 65 años de edad o tenían 40 años de servicio se jubilaban.
¿Por qué el régimen talibán disolvió el sistema de pensiones en Afganistán?
Hace unos cinco meses, Hibatullah Akhundzada, el líder talibán, ordenó a todas las instituciones militares y civiles del gobierno que dejaran de deducir las contribuciones a las pensiones.

Los expertos afirman que, dado que el tamaño medio de las familias en Afganistán es de siete personas, esta decisión pone en riesgo directo el bienestar de aproximadamente un millón de familias de jubilados y amenaza indirectamente el bienestar futuro de unos tres millones de dependientes de empleados civiles del gobierno.
Según los economistas, los fondos de pensiones en los países en desarrollo tienen un impacto significativo en la salud de la economía en general. El sistema de pensiones, que forma parte de una estructura más amplia llamada “estado de bienestar”, tiene como objetivo garantizar unos estándares mínimos de vida para todos los ciudadanos de un país e incluye áreas como la educación pública, la atención sanitaria, el desempleo, las pensiones y la vivienda.
Declaración de las pensiones como “no islámicas”
En las sociedades modernas, los seguros están presentes en casi todas las áreas de la vida, desde seguros de viaje hasta laborales y de vehículos. Sin embargo, parece que los talibanes justificaron la eliminación del sistema de pensiones basándose en cuestiones relacionadas con la “Sharía islámica”. Aunque los talibanes no han anunciado oficialmente la razón de esta decisión, algunas fuentes han informado que, desde el principio, entre los funcionarios talibanes se discutió si el pago de pensiones era compatible con la ley islámica. También se pidió una aclaración sobre este tema al Tribunal Supremo.
Finalmente, los “muftíes talibanes” enviaron el plan de pago de las pensiones de los empleados estatales al Consejo de Ministros para su revisión desde el punto de vista de la ley islámica, que finalmente debía ser aprobado por el líder talibán en Kandahar.

