Hassan Nasrallah, el líder de Hezbolá, vivió oculto durante años para proteger su vida, y salvo unas pocas personas cercanas, nadie conocía su paradero. Aun así, matar al líder de Hezbolá se considera un gran éxito tanto militar como de inteligencia para Israel.

La pregunta ahora es, ¿cómo logró Israel sacarlo de su escondite, identificar su ubicación y matarlo?
El periódico francés “Le Parisien” informó el sábado, citando a una fuente de seguridad en el Líbano, que Israel se enteró de la ubicación de Hassan Nasrallah, líder de Hezbolá en el Líbano, a través de un espía iraní.
Según el informe, este espía iraní informó a Israel de que Hassan Nasrallah había ingresado al cuartel general de Hezbolá en Dahieh, en el sur de Beirut.
Este informe se publica tras el asesinato de Ismail Haniyeh, líder de Hamás en Teherán, lo que ha generado debate sobre la “infiltración” de Israel en la estructura y el cuerpo de la República Islámica de Irán.
Benjamin Netanyahu, primer ministro de Israel, en su discurso del viernes ante las Naciones Unidas, con un tono amenazante, dijo: “No hay ningún lugar en Irán que esté fuera del alcance del largo brazo de Israel”.
Según los informes, el primer ministro de Israel dio la orden de atacar el cuartel general de Hezbolá en Dahieh, Beirut, poco antes de comenzar su discurso en la sede de la ONU.
Uso de 80 bombas de una tonelada para matar a Hassan Nasrallah
La orden de atacar el escondite de Hassan Nasrallah se emitió el viernes, y en cuestión de minutos, las fuerzas israelíes lanzaron 80 bombas de una tonelada contra su residencia.
Se dice que el escondite del líder de Hezbolá era un refugio subterráneo en un barrio concurrido de Beirut, construido debajo de cuatro edificios de varios pisos. En realidad, este lugar servía como la sala de reuniones de los comandantes de Hezbolá.
Un oficial de inteligencia francés dijo a la cadena LCI de su país que los servicios de inteligencia israelíes “definitivamente tenían un espía en el lugar”.
Este oficial añadió: “La rapidez con la que actuaron el ejército israelí y el Mossad, y la confirmación inmediata de su muerte, indica que alguien dentro de la organización estaba colaborando con ellos. Esta operación y la explosión de los buscapersonas tuvieron éxito porque alguien desde dentro de la organización colaboró con ellos”.
Un exfuncionario del Mossad también comentó que el ejército israelí “no confía únicamente en las imágenes; un agente humano debió confirmar la entrada de Nasrallah al edificio objetivo”.
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