POLPRESS: Tras la prohibición del acceso de las mujeres a la educación médica en Afganistán por orden del líder talibán, Sirajuddin Haqqani, ministro del interior del régimen, criticó implícitamente esta directiva, afirmando que “si alguien no acepta la palabra del [líder], el cielo no se caerá”.

En un discurso pronunciado durante una reunión, Haqqani consideró las diferencias de opinión como algo normal y señaló:
“No deberían pensar que, porque soy líder, todos deben aceptar mis palabras, y que si alguien no lo hace, el cielo se caerá.”
Estas declaraciones sugieren que Haqqani está en desacuerdo con las decisiones recientes de Mullah Hibatullah Akhundzada, líder talibán, quien prohibió recientemente la educación de las mujeres en instituciones médicas. Esta medida ha provocado una amplia reacción dentro y fuera de Afganistán.
Varias instituciones académicas y organizaciones internacionales han advertido que la prohibición de la educación médica para las mujeres pone en grave riesgo el sistema de salud en Afganistán y podría llevar al país a una crisis sanitaria profunda.
Recientemente, la ONU declaró que las políticas “restrictivas de los talibanes” contra las mujeres agravan la desigualdad de género. La Agencia de la ONU para los Refugiados también afirmó que las políticas educativas restrictivas de los talibanes exacerban la desigualdad de género en las oportunidades educativas de Afganistán.
Algunas organizaciones que monitorean la situación en Afganistán advirtieron que, en menos de una década, el país podría quedarse sin doctoras.
La crítica de Haqqani a las decisiones del líder talibán llega en un contexto en el que, días antes, Mullah Hibatullah convocó a los miembros del gabinete a Kandahar para revisar la prohibición de las actividades de organizaciones extranjeras.
Haqqani declaró: “Ustedes son responsables ante Dios, y Dios les pedirá cuentas.”
Estas palabras reflejan las profundas divisiones entre los líderes talibanes.
Contrario a la percepción de que los talibanes habían cambiado desde su primer gobierno, los estrictos decretos de Mullah Hibatullah han aumentado la desesperanza entre el pueblo afgano.
Haqqani agregó: “Representar la religión no debe implicar que reclamemos la verdad solo para nosotros. Debemos invitar a las personas a la religión y acercarlas, tal como el Profeta atrajo a la gente al Islam con perdón y paciencia.”
En los últimos tres años, los talibanes han demostrado que no toleran las críticas al régimen. Activistas de derechos humanos y civiles que protestaron contra sus decretos restrictivos han sido detenidos, torturados e incluso asesinados.
Haqqani advirtió: “No debemos decir que las personas son corruptas y que debemos reformarlas o salvarlas de la apostasía solo porque somos los gobernantes.”
También señaló que si las personas se acercan al “pecado o la incredulidad”, esto refleja la debilidad y el fracaso de los líderes.
Momento de despedida de Sirajuddin Haqqani con un joven atacante suicida

![Crítica implícita del Ministro del Interior Talibán al líder del régimen: Si alguien no acepta la palabra del [líder], el cielo no se caerá Sirajuddin Haqqani](https://polpress.es/wp-content/uploads/2024/12/Sirajuddin-Haqqani-768x512.webp)