polpress: Hibatullá Ajundzada, líder de los talibanes, ha emitido un nuevo decreto en el que ordena a los tribunales militares del régimen imponer penas de entre uno y tres años de prisión a los traficantes de personas.

El texto del decreto fue publicado el sábado (21 de diciembre) por la agencia estatal de noticias Bakhtar. Según este documento, los tribunales militares deben sancionar a los traficantes de personas con un año de prisión en la primera infracción, dos años en la segunda y hasta tres años en la tercera.
Una parte del decreto dirigida al Ministerio del Interior talibán ordena que los traficantes de personas, una vez arrestados, sean remitidos a los tribunales militares para ser juzgados. Asimismo, se ha instruido a este ministerio a perseguir y detener a los traficantes que alientan y envían a las personas, especialmente a los jóvenes, por rutas peligrosas e ilegales fuera del país, así como a cerrar los centros utilizados para el tráfico de personas.
De acuerdo con el decreto, el Ministerio de Defensa talibán está obligado a prevenir el tráfico de personas en las fronteras y zonas limítrofes. Además, el líder talibán ha ordenado a la Dirección General de Inteligencia talibán que coopere en la detección y prevención de este delito.
Cabe destacar que el tráfico de personas ha sido un desafío de larga data en Afganistán, y esta problemática se ha intensificado tras el retorno de los talibanes al poder.
Hace tres años, después de la caída de Kabul, muchas personas emigraron a Irán y Pakistán por rutas ilegales alentadas por traficantes de personas. Aunque algunos no están en peligro directo bajo el régimen talibán, la falta de empleo y la pobreza los empujan a buscar oportunidades en estos países. Quienes no tienen los medios ni las condiciones para obtener visados se ven obligados a recurrir al contrabando para llegar a Irán y Pakistán.
Se informa que en los últimos tres años, un gran número de estudiantes, profesores universitarios y profesionales especializados han emigrado a otros países. Sin embargo, queda por ver hasta qué punto el nuevo decreto del líder talibán se implementará efectivamente, considerando la falta de atención al anuncio de amnistía general, la pobreza, el desempleo y las severas restricciones contra las mujeres en Afganistán. A pesar de esto, muchos refugiados afganos en Irán y Pakistán tampoco están satisfechos con el trato recibido por parte de los gobiernos de estos países.

