POKPRESS: Si consideramos a Tahrir al-Sham como un grupo ideológico, los cambios recientes en la figura y personalidad de Ahmad al-Sharaa, que naturalmente reflejan los enfoques políticos del grupo bajo su liderazgo, resultan asombrosos. Sin embargo, si vemos a Tahrir al-Sham como una organización de inteligencia, estas diferencias en su comportamiento no parecerán tan sorprendentes.

Para analizar correctamente la situación en la región, es necesario evaluar los desarrollos dentro de un marco temporal más amplio y desde una perspectiva de “big picture”, en lugar de centrarse únicamente en cambios puntuales.
Desde esta perspectiva, al evaluar las tendencias en los cambios regionales, no se puede desvincular la caída del gobierno sirio de la caída del gobierno republicano en Afganistán. En este contexto, se pueden señalar los siguientes puntos:
- La seguridad de Israel como prioridad estratégica de EE. UU.
La protección de los intereses estadounidenses en la región, representada en la seguridad absoluta de Israel, ha sido una línea roja constante para Estados Unidos en las últimas cinco décadas. Este principio ha sido desafiado por Irán con su capacidad misilística. Reducir la influencia de Irán en los países de la región es uno de los primeros pasos para contrarrestar este desafío.
Si consideramos a la República Islámica de Irán como el pilar principal de los movimientos antihegemónicos en la región, podemos entender por qué EE. UU. ha concentrado esfuerzos en debilitar al máximo la influencia de Irán en la región en los últimos años. - La reducción de la influencia iraní en Afganistán y Siria
Durante el período de gobierno republicano en Afganistán, aunque EE. UU. tenía presencia militar con decenas de miles de tropas en varias bases importantes, una parte significativa del poder político estaba en manos de actores con vínculos con Irán.
¿Qué gobierno, aparte de los talibanes, podría haber eliminado la influencia iraní en Afganistán como lo han hecho hoy? ¿Y qué grupo, aparte de Tahrir al-Sham, podría haber reducido la influencia iraní en Siria de la manera que lo hizo?
Es evidente que EE. UU. ha utilizado grupos que aparentan ser jihadistas como herramientas para limitar la geografía de influencia de Irán en la región.
- Comprensión de los actores de poder en la región
Para lograr una comprensión precisa de la situación regional, es fundamental identificar correctamente a los actores de poder. Si consideramos erróneamente a actores como los talibanes y Tahrir al-Sham como grupos jihadistas luchadores, cometeremos graves errores de interpretación.
La mayoría de los grupos extremistas y terroristas de la región (incluidos los talibanes y Tahrir al-Sham) tienen una naturaleza de inteligencia disfrazada con consignas ideológicas.
Por lo tanto, la transformación de Ahmad al-Sharaa, de un combatiente islamista a un político con corbata que no tiene problemas en reunirse con representantes de EE. UU., pero ve a Irán y Hezbolá como enemigos, puede entenderse en este contexto.
Ahora, con la disminución de la influencia de Irán en Siria, ya no es necesario que Tahrir al-Sham mantenga su papel anterior. Este grupo necesita transformarse en un movimiento islamista secular no jihadista (al estilo de Erdogan) que sea hostil al eje de resistencia pero no a Israel.
- Las diferencias aparentes entre los talibanes y Tahrir al-Sham
Algunos han tratado de destacar las diferencias entre los talibanes y Tahrir al-Sham, pero muchos ignoran la naturaleza de inteligencia de estas organizaciones.
En realidad, las diferencias en el comportamiento de los talibanes y Tahrir al-Sham son únicamente el resultado de sus diferentes misiones, aunque ambos persiguen el mismo objetivo.
En los últimos años, los talibanes han tenido la misión de entrenar y equipar a grupos terroristas y extremistas. Tahrir al-Sham, beneficiándose de la experiencia de los talibanes, logró controlar Siria.
El éxito de Tahrir al-Sham podría prolongar la misión de los talibanes de entrenar y equipar a otros grupos terroristas. Los talibanes necesitan continuar utilizando la cobertura de apoyo a las fuerzas jihadistas-salafistas para mantener esta misión. Por lo tanto, aún no es el momento para que los talibanes cambien de piel como lo ha hecho Tahrir al-Sham.

- Identificación de los próximos objetivos estratégicos de EE. UU. e Israel
En lugar de centrarnos en las diferencias entre los talibanes y Tahrir al-Sham, es crucial identificar las próximas áreas geográficas que podrían ser atacadas por salafistas entrenados por los talibanes y preparar una respuesta adecuada. Sin embargo, en mi opinión, este enfrentamiento debería comenzar con los talibanes mismos, como la raíz principal del problema.
Por: Seyed Ahmad Mousavi Moballegh

