Polpress – Nasir Ahmad Faiq, representante interino de Afganistán ante las Naciones Unidas, señaló que la prohibición del trabajo de las mujeres en organizaciones no gubernamentales nacionales e internacionales es una manifestación evidente de la hostilidad de los talibanes hacia el pueblo afgano.

Faiq expresó estas declaraciones la noche del 29 de diciembre en la plataforma X, subrayando que estas restricciones y el uso instrumental de la ayuda humanitaria representan en realidad una enemistad hacia el pueblo de Afganistán.
Según Faiq, mientras Afganistán sufre de aislamiento internacional, inestabilidad política, económica y social, y su integridad territorial es vulnerada, los decretos que aumentan las presiones y restricciones sobre la población continúan emitiéndose.
El representante interino afirmó: “El aumento de estas presiones y el uso instrumental de la ayuda humanitaria son una muestra clara de la hostilidad hacia el pueblo de Afganistán.”
Estas preocupaciones surgen mientras el líder talibán ha emitido recientemente dos decretos que intensifican las restricciones sobre las mujeres.
En uno de estos decretos, se ordena que las ventanas de las casas sean construidas de manera que no permitan observar las actividades de las mujeres dentro de ellas.
En otro caso, el Ministerio de Economía de los talibanes advirtió a las organizaciones no gubernamentales sobre la violación del decreto que prohíbe el trabajo de las mujeres, señalando que, en caso de incumplimiento, se revocará la licencia de la organización infractora.

