POLPRESS: Decenas de refugiados afganos se manifestaron en Barcelona, España, exigiendo la expulsión de los empleados de la embajada de Afganistán en el país. Bashir Eskandari, responsable de la Asociación Cultural de Afganos en Barcelona y uno de los organizadores de la protesta, afirmó que los refugiados continuarán con sus movilizaciones hasta que los empleados de la embajada en Madrid sean completamente destituidos.

Eskandari declaró a la agencia de noticias Pol que en los próximos días se llevarán a cabo protestas similares en otras ciudades de España, incluida Madrid, frente a la embajada afgana.
Acusó a los empleados de la embajada afgana en Madrid de corrupción, mala conducta y trato inadecuado hacia los solicitantes. Según sus declaraciones: “La embajada de Afganistán en Madrid está gestionada por tres personas: Pirzada, Nuri y una persona llamada Wafa. Estas tres personas, además de malversar los ingresos de la embajada, invitan a mujeres y niñas con fines personales y de explotación sexual”.
Apoyo al régimen talibán
La embajada de Afganistán en España es una de las pocas que, tras la llegada al poder de los talibanes, expresó su apoyo al régimen de Kabul. El Ministerio de Relaciones Exteriores talibán también reconoció a los empleados de esta embajada como representantes del régimen en la Unión Europea.
En agosto de 2024, el Ministerio de Relaciones Exteriores talibán declaró que no aceptaría documentos emitidos por las embajadas afganas en países como Alemania, Reino Unido, Francia, Italia, Grecia, Austria, Polonia, Suiza, Bélgica, Suecia, Noruega, Canadá y Australia. Indicaron que los ciudadanos afganos en Europa deben dirigirse a las representaciones aprobadas por los talibanes, incluida la embajada afgana en España, para trámites como legalizaciones, certificaciones, emisión de pasaportes y visados.
Cambios en la gestión de la embajada
Hamayoun Rasa, exembajador de Afganistán en España, renunció a su cargo tras la llegada al poder de los talibanes, entregando las responsabilidades de la embajada a Mohammad Rahim Pirzada.
Según documentos filtrados posteriormente a los medios, Pirzada solicitó al régimen talibán financiar los salarios de al menos diez diplomáticos y empleados locales, además del alquiler de la embajada y otros gastos. Eskandari afirmó que, aunque solo tres personas trabajan en la embajada, Pirzada recibe salarios y beneficios para diez diplomáticos desde Kabul. También lo acusó de explotar sexualmente a mujeres y refugiadas en España, señalando que, en varias ocasiones, mujeres y niñas han pasado la noche en la embajada con fines indebidos.
Ni la embajada afgana en España ni el Ministerio de Relaciones Exteriores talibán han respondido a estas acusaciones.
Presentación de pruebas a las autoridades españolas
Eskandari declaró a Polpress que posee pruebas de malversación y conducta indebida por parte de los empleados de la embajada, y que planea presentarlas al Ministerio de Relaciones Exteriores de España y otras instituciones pertinentes en los próximos días. También confirmó estar dispuesto a compartir estas pruebas con el Ministerio de Relaciones Exteriores talibán si muestran interés, garantizando la protección de la identidad de las víctimas.

Criticó la supuesta lucha contra la corrupción del régimen talibán, destacando que, bajo su supervisión y en una embajada respaldada políticamente por ellos en Europa, ocurren violaciones, malversaciones y se exigen entre 500 y 2000 euros para trámites ordinarios.
Impacto en los refugiados
La embajada afgana en España, bajo control del régimen talibán, representa un riesgo para los refugiados afganos, según Eskandari. Más del 90% de los refugiados afganos en España son políticos, periodistas, activistas civiles, deportistas femeninas y exintérpretes de la OTAN. Señaló que la interacción de estos refugiados con la embajada o el compartir información sobre ellos al régimen talibán podría poner sus vidas en peligro, incluso en Europa.
Eskandari concluyó que, tras las vacaciones de Año Nuevo, los refugiados intensificarán sus esfuerzos para exigir la expulsión de los empleados de la embajada afgana en España ante las autoridades correspondientes.
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