Polpress – Fada Hossein Maleki, exembajador de la República Islámica en Afganistán, afirma que el régimen talibán representa una seria amenaza para los países de la región y, al mismo tiempo, los vecinos de Afganistán no tienen una visión positiva hacia los talibanes.

Maleki, quien también es miembro de la Comisión de Seguridad Nacional del Parlamento de Irán, declaró en una entrevista con la agencia de noticias ILNA que “los talibanes no tienen ni parlamento ni gobierno; nada en su sistema de gobernanza está en su lugar.”
El exembajador de Irán en Afganistán también señaló: “Si observamos lo que está ocurriendo actualmente bajo el llamado gobierno talibán desde una perspectiva regional, no trae buenos resultados para los países vecinos.”
Según Maleki, los actuales gobernantes de Afganistán tratan a Irán, Pakistán y algunos otros países vecinos y de la región de una manera que no tiene precedentes en los gobiernos anteriores de Afganistán.
Expresó claramente: “Con los gobiernos anteriores de Afganistán había interacción en todos los temas, y este comportamiento influía en las relaciones entre los países, considerando la posición que tenía Afganistán. Sin embargo, desde que los talibanes asumieron el poder, hemos visto una realidad completamente diferente.”
Este miembro de la Comisión de Seguridad Nacional del Parlamento de Irán también hizo referencia a las tensiones relacionadas con los recursos hídricos entre los talibanes y la República Islámica. Enfatizó que los gobernantes de Afganistán no respetan las normas, acuerdos y tratados históricos entre ambos países.
Maleki declaró: “La construcción de represas en Afganistán, en mi opinión, plantea muchas preguntas. Considero que cualquier acción debería realizarse en un marco de cooperación entre ambos países, lo cual no ocurre actualmente. Es natural, dado que los talibanes no tienen ni parlamento ni gobierno; nada en su sistema está en su lugar.”
Recientemente, los talibanes han llevado a cabo la construcción de varias represas de agua en el oeste de Afganistán, particularmente en la provincia de Herat, lo que ha generado preocupaciones en la República Islámica.
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