El diario Daily Mail ha informado que el gobierno del Reino Unido extraditará a dos ciudadanos afganos acusados de tráfico de personas a Bélgica. Saifur Rahman Ahmadzai y Zeeshan Bangash, además de ser arrestados por tráfico de personas, están acusados de abusar sexualmente de adolescentes migrantes.

Los fiscales belgas revelaron que la red de tráfico de personas liderada por Saifur Rahman Ahmadzai abusó sexualmente de adolescentes refugiados y grabó videos de los crímenes para explotar a las víctimas.
Saifur Rahman Ahmadzai fue condenado en ausencia a 10 años de prisión, mientras que Zeeshan Bangash recibió una condena de 3 años.
Ambos fueron arrestados el mes pasado en el Reino Unido, y se informó que dirigían una red de tráfico de personas compuesta por 21 miembros. En un juicio en ausencia, un tribunal belga condenó colectivamente a todos los miembros de esta red a un total de 170 años de prisión.
La detención de estos dos traficantes en el Reino Unido generó fuertes reacciones. Están acusados de trasladar a decenas de refugiados a través del Canal de la Mancha hacia el Reino Unido, utilizando pequeñas embarcaciones inflables en las que los migrantes eran transportados en condiciones de hacinamiento. Algunas de estas embarcaciones naufragaron, lo que resultó en la muerte de varios refugiados, incluidos niños.
Según algunos informes, la red de tráfico operaba desde países como Irán y Turquía, con destino final en Europa, incluyendo el Reino Unido.
Yvette Cooper, ministra del Interior del Reino Unido, calificó el abuso de adolescentes refugiados por parte de esta red como un acto de violencia atroz. Por su parte, un representante de la Agencia Nacional contra el Crimen del Reino Unido afirmó que los miembros de esta red están acusados de explotar a personas vulnerables.
El Reino Unido y Bélgica han estado investigando esta red de tráfico de personas durante al menos dos años.
Los países europeos, incluido el Reino Unido, siguen siendo algunos de los principales destinos para refugiados provenientes de Afganistán e Irán. En el último año, miles de refugiados han muerto ahogados tras el hundimiento de sus embarcaciones en el mar.
