POLPRESS: La Conferencia de Seguridad de Múnich ha comenzado con una mezcla de esperanza y preocupación. El tema principal de este encuentro es el futuro de la guerra en Ucrania. Zelenski ya no parece ser el “favorito” de Occidente como lo era antes. Se le vio profundamente preocupado por la posibilidad de ser marginado en las negociaciones entre Estados Unidos y Rusia sobre la guerra en Ucrania.
La reciente conversación entre Trump y Putin, ocurrida hace dos días, ha generado un gran temor en Zelenski. J.D. Vance, vicepresidente de Trump, representa a la delegación estadounidense en la Conferencia de Seguridad de Múnich. Su discurso, de tono radical, ha provocado un fuerte descontento entre los europeos. En su intervención, criticó de manera indirecta la postura democrática de Europa respecto a la restricción de ciertos grupos de derecha en los sistemas electorales.

Esta postura llevó al ministro de Defensa de Alemania, Boris Pistorius, a responder de manera contundente al político estadounidense:
“Europa no permitirá ningún proceso que, a través del extremismo y el fanatismo, amenace nuestro sistema. ¡Esto no es democracia!”
El intercambio de posturas diplomáticas, sutiles pero significativas, entre Europa y la administración trumpista de Estados Unidos evidencia profundas diferencias en la gobernanza occidental en su conjunto.
Asimismo, Europa y la América posterior a Trump presentan graves contradicciones políticas respecto al futuro de Ucrania. Estas diferencias ocultas pronto saldrán a la luz durante las próximas elecciones en Alemania, la principal potencia de Europa.
Aunque la Conferencia de Múnich es un foro de reflexión estratégica a nivel internacional y no un órgano de toma de decisiones, tiene un impacto en las relaciones globales a través de dos aspectos clave:
- Un punto de encuentro entre política y experiencia: Líderes y expertos, especialmente de Occidente, asisten para debatir y recibir recomendaciones estratégicas. Debido a su importancia, la conferencia recibe una amplia cobertura mediática, con discursos transmitidos en vivo por prestigiosos medios de comunicación.
- Inspiración para la formulación de políticas: La historia de la conferencia muestra que los líderes mundiales se inspiran en los debates y ponencias para desarrollar políticas nacionales e internacionales. Por ello, la conferencia no solo influye en la opinión pública, sino también en la toma de decisiones gubernamentales. Algunos analistas consideran que la Conferencia de Múnich es una excelente plataforma para los grupos de presión en las políticas internacionales.
Los países y regiones discutidos en esta conferencia adquieren una relevancia especial en el sistema global. Sin embargo, lo que resulta preocupante es la ausencia de Afganistán en este foro crucial. Identifico tres razones principales para esta omisión:
- La falta de responsabilidad de Occidente, en particular de Estados Unidos, ante las consecuencias de la guerra en Afganistán. Estados Unidos y sus 46 aliados, en su mayoría occidentales, iniciaron la guerra y dejaron tras de sí innumerables víctimas. Se retiraron irresponsablemente, dejando el destino del país en manos de un grupo criminal.
- La incompetencia y falta de iniciativa de los exlíderes de la República afgana. Tras su vergonzosa huida hace tres años y medio, no han tomado ninguna medida para responsabilizar a sus antiguos socios internacionales.
- La ausencia de una oposición activa capaz de hacer presión a nivel global. No se ha formado un movimiento sólido que pueda exigir responsabilidades al mundo ante la catástrofe afgana.

Mi análisis es que Occidente ha adoptado una política peligrosa hacia Afganistán, normalizando los recientes acontecimientos y acostumbrándose al desastre del régimen talibán. Incluso valores fundamentales, como los derechos humanos y la legitimidad, parecen haber sido descartados en esta estrategia.
Las mujeres afganas, que atraviesan el peor período de sus vidas, están siendo ignoradas gradualmente. Si no despertamos y reaccionamos con conciencia ante esta política peligrosa, que equivale a una muerte lenta y silenciosa, la situación en Afganistán será aún más catastrófica.
Autor: Dr. Malek Setiz, Investigador en Derecho, Relaciones Internacionales y Derechos Humanos.
