Polpress – António Guterres, secretario general de las Naciones Unidas, ha informado en su último informe trimestral que, en este período, se han registrado 91 ataques de grupos armados contra los talibanes en Afganistán.

El jueves 6 de marzo, Guterres presentó su informe trimestral sobre Afganistán ante el Consejo de Seguridad de la ONU. Según el informe, el Frente de Resistencia Nacional de Afganistán llevó a cabo 53 ataques, el Frente de la Libertad de Afganistán realizó 21 ataques y el Frente del Poder del Pueblo de Afganistán ejecutó un ataque. Además, los responsables de otros 16 ataques no han sido identificados.
El informe del secretario general de la ONU confirma el ataque del Frente de Resistencia Nacional de Afganistán el 28 de diciembre de 2024 cerca del Ministerio del Interior de los talibanes, así como los ataques del Frente de la Libertad de Afganistán el 19 y 31 de diciembre de 2024 cerca del aeropuerto de Bagram.
Consolidación del poder por parte de los talibanes
El informe de Guterres también analiza las políticas represivas del líder talibán y sus acciones internas, destacando que este ha tomado más medidas para consolidar su dominio.
Según el informe, el líder talibán ha fortalecido su autoridad mediante la celebración de reuniones clave bajo su liderazgo en Kandahar y la designación de personas leales a él en puestos importantes.
Durante el período analizado, el líder talibán ha presidido varias reuniones con altos funcionarios del grupo en Kandahar y Kabul. En estas sesiones, se discutieron la creación de nuevas administraciones, la actividad de organizaciones internacionales y la presencia de ONGs en Afganistán.
Conflictos internos en los talibanes
Este informe se publica en un contexto de creciente inestabilidad política y de seguridad en Afganistán bajo el control talibán. Varios informes han revelado profundas divisiones internas dentro del grupo.
Aunque los talibanes han minimizado la existencia de disputas internas, se informa que en los últimos meses varios altos funcionarios del grupo, incluido el ministro del Interior, el viceministro de Asuntos Exteriores y el ministro de Justicia, han viajado a Dubái y no han regresado.
Según los informes, muchos altos cargos talibanes están descontentos con las políticas autoritarias del líder talibán, lo que ha provocado que las tensiones internas se filtren a los medios de comunicación.

