Polpress – Atta Mohammad Noor, líder de la facción disidente del partido Jamiat-e Islami, expresó su preocupación por los esfuerzos de la Misión de Asistencia de las Naciones Unidas en Afganistán (UNAMA) para legitimar a los talibanes, en referencia a la cuarta ronda de conversaciones en Doha.

El lunes (5 de mayo), Noor publicó un comunicado en la plataforma X en el que afirma que, mientras los talibanes controlan geográficamente Afganistán pero carecen de legitimidad nacional, legal e internacional, se están llevando a cabo inquietantes intentos de facilitar el reconocimiento formal y la legitimación política de este grupo.
Según el comunicado de su partido, la representación política de la ONU y algunos de sus afiliados, al adoptar una política de indiferencia ante el sufrimiento del pueblo y al actuar como lobbistas abiertos para el reconocimiento de un régimen impuesto y extremista, han abandonado su neutralidad y los principios fundamentales de la organización.
Noor declaró: “Los talibanes han secuestrado un país en el que no se percibe la voluntad del pueblo, ni existen vías para la participación política, la educación libre o el respeto a los derechos humanos. La privación sistemática de las mujeres del derecho al trabajo y la educación, la represión de las libertades civiles, la eliminación de la diversidad cultural y política y la conversión de Afganistán en refugio de grupos extremistas y terroristas son solo una parte del oscuro historial de este grupo.”
También subrayó que cualquier intento de normalizar las relaciones internacionales con los talibanes no solo representa una traición al pueblo afgano, sino que mancha la credibilidad y neutralidad de las instituciones internacionales.
Estas preocupaciones surgen en momentos en que la UNAMA ha intensificado sus esfuerzos para organizar la cuarta ronda del diálogo de Doha con participación de representantes talibanes. Asimismo, se ha informado que la UNAMA está negociando para ceder el escaño de Afganistán en la ONU a los talibanes.
Crisis de desempleo; los talibanes impiden la salida de trabajadores afganos del país

