POLPRESS: Israel logró infligir importantes daños a Irán al iniciar una guerra sorpresiva, pero también ha recibido golpes severos debido a la preparación defensiva total del lado iraní.
Las imágenes publicadas desde Israel muestran que, a pesar de una fuerte censura mediática, los misiles iraníes han alcanzado con fuerza varios objetivos estratégicos. Entre ellos se encuentran la planta nuclear de Dimona, el edificio del Ministerio de Defensa y varios centros militares clave.

Más allá del impacto inicial causado por la sorpresa para Irán, actualmente se ha establecido un equilibrio relativo entre las capacidades ofensivas y defensivas de ambas partes.
Israel también ha fracasado casi por completo, hasta ahora, en su intento de provocar caos interno en Irán. Con base en la experiencia de los servicios de seguridad iraníes, se espera que los elementos internos afiliados a Israel sean pronto neutralizados.
Desde el punto de vista estructural y organizativo, está claro que Irán ha recuperado su orden militar. La eliminación de altos mandos no ha afectado la operatividad de sus fuerzas armadas.
A mediano plazo, la parte que logre mantener su capacidad de fuego tendrá la ventaja. Sin embargo, Irán cuenta con el beneficio del apoyo psicológico y moral de su población, que está dispuesta a respaldar a las fuerzas armadas en la expansión del conflicto. En contraste, la opinión pública en Israel es mayoritariamente contraria a la guerra.

Contrario a lo que inicialmente pensaba Israel, Irán no está en desventaja en esta guerra. Por lo tanto, si continúan las negociaciones entre Irán y Estados Unidos, Teherán no lo hará desde una posición de debilidad.
Incluso, esta agresión considerada “ilegítima” podría fortalecer la posición de Irán en la mesa de negociaciones y permitirle exigir mayores concesiones para garantizar su seguridad nacional.
En resumen, hasta el momento, la guerra actual no representa un perjuicio a largo plazo para Irán, salvo que las condiciones se desarrollen de forma que impidan a Teherán mantener su capacidad de respuesta contra Israel.
Por: Seyed Ahmad Mousavi Moballegh

