Polpress – Hamid Karzai, expresidente de Afganistán, y Mohammad Hassan Akhund, primer ministro talibán, pidieron a la República Islámica de Irán que cese el acoso y maltrato hacia los migrantes afganos.

La expulsión masiva de migrantes afganos por parte del gobierno iraní ha generado reacciones tanto a nivel nacional como internacional. Numerosas organizaciones de derechos humanos y figuras políticas han calificado el trato de Teherán hacia los migrantes como una violación de los derechos humanos.
Según cifras publicadas, el gobierno iraní ha deportado a más de 250,000 migrantes afganos en los últimos diez días, y en muchos casos, los deportados han sido objeto de amenazas, humillaciones y tortura.
El expresidente Karzai declaró la noche del jueves 10 de julio que, dada la vecindad y los lazos históricos y culturales entre Irán y Afganistán, sería apropiado revisar el proceso de deportación actual teniendo en cuenta los intereses mayores de ambas naciones.
Karzai también agradeció las amplias ayudas y colaboraciones del pueblo para asistir a los migrantes retornados y exhortó a otros ciudadanos a contribuir, en la medida de sus posibilidades, a gestionar esta crisis.
Por su parte, el primer ministro del gobierno talibán, en una declaración oficial, pidió a las autoridades de la República Islámica de Irán que permitan a los migrantes afganos llevarse sus bienes personales y cerrar sus cuentas antes de ser deportados.
Agregó: «También pedimos a las autoridades iraníes que durante el proceso de expulsión se brinden todas las facilidades necesarias en los centros de detención, para que los migrantes no enfrenten nuevamente las dificultades sufridas en las últimas semanas bajo este intenso calor.»
El primer ministro talibán agradeció a Irán por haber acogido a los migrantes afganos y reiteró que su gobierno siempre ha abogado por una expulsión gradual, digna y basada en el principio de buena vecindad.
Subrayó que las autoridades iraníes «deben actuar con paciencia y gradualidad en el proceso de expulsión, para evitar que este asunto cause repulsión y odio entre los pueblos de ambos países.»

