Polpress – Tras el aumento sin precedentes de las expulsiones de migrantes desde Irán y Pakistán, un funcionario de Naciones Unidas afirma que los repatriados no tienen a dónde ir.

Stephanie Looz, jefa del programa de Asentamientos Humanos de Naciones Unidas en Afganistán, dijo el viernes (8 de agosto) en una conferencia de prensa en Ginebra que Afganistán se enfrenta a una crisis amenazante.
Looz precisó que millones de personas están regresando de forma forzada y voluntaria desde países vecinos como Irán y Pakistán, habiendo perdido sus hogares, bienes y esperanzas.
Señaló que muchos no tienen a dónde ir, ya que nunca han vivido en Afganistán.
Según esta funcionaria de la ONU, el 60 % de los repatriados son menores de 18 años que no tienen vínculos sociales en Afganistán, lo que representa un riesgo para ellos.
La jefa del programa de Asentamientos Humanos de la ONU añadió que, para algunos repatriados, esto no es una reintegración, sino un nuevo comienzo.
Subrayó que, en las zonas donde se asientan los repatriados, se necesita un enfoque integral. Según sus palabras, los repatriados necesitan vivienda, servicios básicos de agua, saneamiento y oportunidades de subsistencia para poder llevar una vida digna.
La jefa del programa de Asentamientos Humanos de la ONU señaló que la reintegración de un gran número de desplazados es una crisis humanitaria, pero requiere enfoques sistemáticos y basados en las realidades locales.
En la conferencia de prensa de ayer dijo: «No olviden a Afganistán, aunque no esté en guerra activa. No olviden al pueblo afgano, especialmente a las mujeres y niñas».
Según datos de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), desde septiembre de 2023 más de cuatro millones de migrantes han regresado a Afganistán desde Irán y Pakistán.
La OIM indicó que solo en 2025 han regresado 1,5 millones de personas a Afganistán, y se espera que, tras la decisión del gobierno de Pakistán de no renovar el permiso de residencia de los refugiados, un millón más regrese desde ese país.
La OIM advirtió que, sin cooperación regional y apoyo internacional inmediato, la crisis de retorno de migrantes podría convertirse en una crisis humanitaria aún mayor, con graves consecuencias para Afganistán y más allá.

