Polpress – En el cuarto aniversario de la caída de Kabul a manos de los talibanes, el Consejo de Coordinación de Embajadas y Consulados de Afganistán advirtió sobre el colapso total de las estructuras del país.

En una declaración publicada la mañana del sábado (16 de agosto), con motivo de la caída del sistema republicano, el Consejo describió la situación actual de Afganistán como una campaña incesante de represión y señaló que el país se encuentra en camino hacia el colapso, constituyendo una grave amenaza para la seguridad regional y mundial.
El comunicado subraya que, en los últimos cuatro años, los talibanes han desmantelado todas las instituciones democráticas y, mediante la imposición de un “sistema de apartheid de género”, han eliminado a mujeres y niñas del espacio público, privándolas de la educación y de sus derechos fundamentales.
El Consejo añadió que los talibanes han silenciado la libertad de expresión con la represión de los medios y han respondido a las protestas con encarcelamiento y violencia.
También afirmó que, contrariamente a los compromisos asumidos por los talibanes en las conversaciones de Doha sobre derechos humanos y reconciliación política, “ni una sola promesa” se ha cumplido y, en su lugar, el grupo ha destruido los logros de las dos últimas décadas.
Las representaciones diplomáticas y consulares calificaron la situación actual como “una de las peores crisis humanitarias del mundo”, la cual se ha agravado con la expulsión masiva de migrantes desde países vecinos, provocando el desplazamiento de millones de personas, el fortalecimiento de redes extremistas y la amenaza a la estabilidad regional.
Según el Consejo, la inacción y el enfoque fragmentado de la comunidad internacional, así como la “normalización del régimen talibán” a través de interacciones tranquilas y acuerdos transaccionales, han contribuido a consolidar el poder de este grupo.
Finalmente, el Consejo pidió a Naciones Unidas y a las principales potencias que suspendan cualquier forma de reconocimiento a los talibanes mientras no se eliminen sus políticas represivas y no se restituyan los derechos fundamentales.
Asimismo, instó a iniciar un proceso de diálogo político inclusivo con la participación de todos los sectores de la sociedad, incluidas mujeres, sociedad civil y diáspora, para establecer un sistema representativo y basado en el Estado de derecho.

