POLPRESS: Un alto funcionario talibán declaró al diario The Telegraph que el movimiento islamista acoge con satisfacción la propuesta del Partido Reformista británico —de orientación derechista y antiinmigración— para deportar a migrantes afganos en situación irregular desde el Reino Unido hacia Afganistán.

El funcionario aseguró que «Afganistán es el hogar de todos los afganos» y prometió que el país intentará crear condiciones para que los deportados «puedan vivir con dignidad». Kabul, añadió, está preparado para recibir a los migrantes afganos expulsados desde territorio británico.
Nigel Farage, líder del Partido Reformista, anunció el martes que, en caso de imponerse en las elecciones parlamentarias, su formación expulsará a 600.000 inmigrantes ilegales en un plazo de cinco años.
Uno de sus miembros, Zia Yusuf, fue más allá y sostuvo que el partido estaría dispuesto a pagar a los talibanes por aceptar a solicitantes de asilo afganos. Según él, se ha reservado un presupuesto de 2.000 millones de libras para ofrecer tanto a los talibanes como a Eritrea, con el objetivo de que acepten a los migrantes deportados.
El Reino Unido no reconoce al régimen talibán ni mantiene vínculos políticos con Kabul. Sin embargo, Alemania y Suiza ya han establecido contactos consulares con el Ministerio de Exteriores talibán para abordar posibles repatriaciones.
El representante talibán entrevistado precisó que no es necesario dinero para recibir a los afganos, aunque valoró positivamente la posibilidad de recibir ayuda humanitaria para respaldar el retorno de migrantes.
En Londres, el Ministerio del Interior insistió en que la gestión de la crisis migratoria es una prioridad del gobierno y subrayó que las deportaciones dependen de la situación en los países de origen. La oficina del primer ministro, por su parte, no descartó la firma de acuerdos con países como Afganistán o Eritrea para llevar adelante expulsiones.
El gobierno británico suspendió repentinamente el programa de acogida para afganos

