El Ejército israelí bombardeó Jan Yunis, nuevo epicentro de la guerra en Gaza, mientras familiares de rehenes de Hamás urgieron al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, a alcanzar un acuerdo para liberarlos.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, enfrenta una intensa presión por asegurar el regreso de los rehenes y responder por las fallas de seguridad que permitieron el ataque de Hamás a Israel el pasado 7 de octubre .
Familiares y simpatizantes de los rehenes volvieron a manifestarse este domingo (21.01.2024) cerca de la residencia de Netanyahu en Jerusalén.

“Pedimos a nuestro Gobierno que escuche, que se siente a negociar y decida si acepta este u otro acuerdo que convenga a Israel”, manifestó Gilad Korenbloom, cuyo hijo es rehén en Gaza.
“Le pedimos al Gobierno que haga su parte, que proponga un acuerdo, llevarlo a una conclusión exitosa y traer con vida a los rehenes que quedan”, acotó John Polin, padre de un rehén.
Este lunes, los familiares de los rehenes secuestrados irrumpieron incluso en una reunión de un comité parlamentario israelí. Y exigieron mayores esfuerzos de los parlamentarios para liberar a sus familiares. En los carteles se leía: “No se quedarán aquí sentados mientras ellos mueren”.
Netanyahu: “Nuestros soldados habrían caído en vano”
Netanyahu declaró en un video, tras un informe de Hamás, que, a cambio de la liberación de los rehenes israelíes, Hamás exige el fin de la guerra, el retiro de tropas israelíes de Gaza, la liberación de presos palestinos y garantías de que el movimiento islamista continúe en el poder. “Si aceptamos esto, nuestros soldados habrían caído en vano” y no habría garantías de seguridad, afirmó Netanyahu.
Netanyahu prometió una “victoria completa” contra Hamás tras los ataques del movimiento islamista del 7 de octubre contra Israel, que dejaron 1.140 muertos, en su mayoría civiles, según un recuento de la agencia AFP basado en cifras israelíes. Los combatientes de Hamás también tomaron unos 250 rehenes e Israel dice que unos 132 siguen en Gaza.
Hamás admite “algunos errores”
Hamás admitió en su primer informe público sobre los hechos que desataron la guerra que hubo “algunos errores” de su parte, pero también urgió el fin de la “agresión israelí” en Gaza. En un documento de 16 páginas, el grupo islamista palestino indicó que la operación del 7 de octubre fue una “etapa necesaria” y una forma de asegurar la liberación de los presos palestinos.
Israel prometió “aniquilar” a Hamás tras los ataques y lanzó una implacable ofensiva que ha matado al menos 25.105 personas en Gaza, en su mayoría mujeres y niños, según la última actualización del Ministerio de Salud de Gaza, bajo control de Hamás.

