Al menos 343 palestinos murieron y otros 573 resultaron heridos únicamente este fin de semana por los ataques israelíes en la Franja de Gaza, según informaciones recibidas por la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de Naciones Unidas.

El informe diario sobre el impacto de esta guerra indica que la capacidad de los organismos humanitarios sigue “gravemente comprometida” debido a los intensos bombardeos israelíes desde aire, tierra y mar y las repetidas denegaciones de acceso, especialmente al norte de la Franja.
En la sección sur del enclave, continuó la ofensiva israelí contra la gobernación de Deir al Balah y las ciudades de Jan Yunis y Rafah, principal refugio para los desplazados y donde más de un millón de personas se encuentran hacinadas.
Las fuerzas israelíes y los combatientes de Hamas se enfrentaron el domingo en varios puntos de la Franja , desde Jabalia, en el norte, hasta Jan Yunis, la ciudad más grande en el sur de Gaza, sobre la que los aviones israelíes reanudaron intensos bombardeos.
Al mismo tiempo, Israel dijo que sus tropas habían limpiado gran parte del norte de Gaza de la red militar de Hamás y que más de un millón de residentes de ese enclave se han trasladado al sur para huir de los bombardeos.
La campaña israelí ha matado a “alrededor de 20 a 30 por ciento” de los combatientes de Hamás y está lejos de su meta de destruir al movimiento palestino, según cálculos de la inteligencia estadounidense reportados por el diario Wall Street Journal.
Estados Unidos, Catar y Egipto, que mediaron una tregua en noviembre, intentaban convencer a Israel y Hamás de acoger un plan para liberar a los rehenes a cambio del retiro israelí de Gaza. Pero Netanyahu insiste en que Israel debe mantener el control de la seguridad después de la guerra y rechazó la posibilidad de una “soberanía palestina”.
rml (afp, dpa, reuters, efe, actualizado a las 12:46 CET)

