La Oficina de Migración de las Naciones Unidas (OIM) en un informe reciente describió el año 2023 como un año mortífero para los refugiados y proporcionó estadísticas que indican que al menos 8,656 personas perdieron la vida en diversas rutas migratorias.
La agencia declaró el jueves (16 de Piscis) en su informe: “La cifra de muertes de migrantes en 2023 aumentó un 20% en comparación con el año anterior, destacando la necesidad de acciones urgentes para prevenir más muertes”.
Según la Oficina de Migración de las Naciones Unidas, más de 500 personas han perdido la vida en rutas migratorias desde el comienzo del nuevo año calendario.
La Oficina de Migración continúa destacando que debido a la limitación de rutas migratorias seguras, cientos de miles de personas intentan migrar a través de rutas de contrabando.
Sin embargo, la ruta principal de migración desde el norte de África hacia el sur de Europa sigue siendo la más peligrosa, y el año pasado se registraron al menos 3,129 muertes y desapariciones en esta ruta, la cifra más alta de muertes de migrantes en el Mar Mediterráneo desde 2017.
Según los informes, el número de refugiados que perdieron la vida el año pasado alcanzó una cifra sin precedentes en otras partes del mundo. En África, murieron o desaparecieron 1,866 personas, y en Asia, 2,138 personas.
“Más de 2,000” migrantes indocumentados se han perdido en las aguas del Mediterráneo.
Oguchi Daniels, Subsecretario General Adjunto de la Oficina Internacional para las Migraciones, dijo: “Al cumplirse una década desde el lanzamiento del Proyecto de Migrantes Desaparecidos, recordamos a todas las vidas perdidas. Cada una de ellas fue una tragedia humana que afectará a sus familias y seres queridos durante años”.
La Organización Internacional para las Migraciones lanzó el “Proyecto de Migrantes Desaparecidos” en 2014, que recopila estadísticas sobre la muerte y desaparición de migrantes y está disponible para el público en general. Hasta ahora, se han registrado 63,872 casos en todo el mundo en este proyecto.
Sin embargo, se estima que debido a las dificultades para identificar y registrar estadísticas, especialmente en áreas remotas como los bosques de Panamá y las rutas marítimas donde los barcos de migrantes desaparecen sin dejar rastro, el número real de muertes y desapariciones de migrantes es mucho mayor que las estadísticas de la Organización Internacional para las Migraciones.
Oguchi Daniels añadió: “Estas impactantes estadísticas subrayan la necesidad de tomar medidas más amplias para garantizar una migración segura para todos, para que las personas en busca de una vida mejor no pongan en peligro sus vidas”.

