Decenas de personas se aglomeraron en la noche de este domingo (10.03.2024) a la entrada del recinto, a fin de rezar en la mezquita sagrada de Al Aqsa, y en varias ocasiones fueron golpeados con porras por los agentes de Policía, para hacerlos retroceder por un pasillo estrecho, según un video sobre los altercados, difundido en redes sociales y publicado por el diario israelí Haaretz.
Los informes de los medios hablaron de multitudes y enfrentamientos aislados en Jerusalén, aunque algunos jóvenes sí lograron entrar en la mezquita, según detallaron los medios locales, ya que llegaron acompañados de sus padres o después de que algunos agentes accedieran a no bloquear determinados accesos.

La respuesta de anoche contradice la promesa del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, de que no habría restricciones a la libertad de culto durante el mes sagrado del Ramadán, en contra de los reclamos del ultraderechista ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir.
Ben Gvir, exponente del movimiento colono y del sionismo religioso, reclamó la semana pasada que si no se controlaba el acceso de musulmanes a la Explanada de las Mezquitas, se producirían “celebraciones de Hamás en el Monte del Templo”, como Israel denomina a este lugar, sagrado para judíos y musulmanes.
Jordania advierte contra “explosión”
El ministro de Exteriores de Jordania, Ayman Safadi, advirtió que estas las restricciones impuestas por Israel al acceso de los fieles musulmanes al recinto de la mezquita Al Aqsa de Jerusalén, durante el mes de ayuno musulmán, estaban empujando la situación hacia una “explosión”.
En declaraciones a los medios estatales, Safadi dijo que su país rechazó la medida anunciada por Israel de limitar el acceso al lugar sagrado durante el Ramadán, citando necesidades de seguridad ante la guerra que azota Gaza. Jordania se hace eco de la opinión palestina de que tales restricciones eran un ataque a la libertad de culto, dijo.
Explanada de las Mezquitas o Monte del Templo
Solo en Ramadán, Israel suele otorgar miles de permisos especiales a los palestinos, tanto de los territorios que mantiene ocupados de Cisjordania como de la Franja de Gaza, a fin de permitirles acudir a Al Aqsa a rezar.
