Fuentes locales en la provincia de Daikondi, en el centro de Afganistán, informan que 85 estudiantes y al menos tres maestros fueron envenenados en el distrito de Kiti de esta provincia.
Los envenenados son maestros y estudiantes de primaria de una escuela para niñas llamada “Tamran”.

Se ha dicho que los envenenados fueron trasladados a clínicas locales para recibir tratamiento. Según los residentes locales, la clínica enfrenta una escasez de medicamentos y cilindros de oxígeno.
Los talibanes aún no han comentado al respecto. En años anteriores, ha habido múltiples incidentes de envenenamiento de estudiantes en diferentes partes de Afganistán, en los cuales los talibanes fueron señalados como los principales responsables.
Una fuente local en la provincia de Daikondi menciona que el envenenamiento también ha afectado a algunos miembros de las familias y parientes de estos estudiantes. Aún no se ha identificado la fuente de este envenenamiento.
Los talibanes se oponen a la educación de las niñas y, tras tomar el poder en Afganistán, no permiten que las niñas asistan a escuelas y universidades.
El régimen talibán sostiene que la educación superior al sexto grado no tiene justificación religiosa para las niñas, una postura que es rechazada por países e instituciones islámicas.
Según algunos expertos e instituciones islámicas imparciales, los talibanes no tienen un conocimiento profundo de los temas religiosos del Islam y tienen una interpretación extremista y retrógrada de estos asuntos.

