Polpress: Jeremy Lawrence, portavoz de la Oficina de Derechos Humanos de la ONU, dice que el castigo físico de las personas por parte de los talibanes es una violación flagrante de las normas internacionales de derechos humanos.

Este funcionario de la ONU emitió un comunicado anoche (5 de junio) en respuesta a la ejecución de la sentencia de azotes a 63 acusados en la provincia de Sari Pul, en el norte de Afganistán, y expresó una fuerte preocupación por la continuación de los castigos corporales en Afganistán.
El portavoz de derechos humanos de la ONU agregó: “El castigo corporal es una violación flagrante de las normas internacionales de derechos humanos. Afganistán es parte de la Convención contra la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes y del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos”.
Señaló que según el derecho internacional, todas las personas tienen derecho a ser tratadas con respeto a la dignidad inherente del ser humano y con igualdad.
Según Lawrence, las mujeres que son castigadas públicamente quedan posteriormente expuestas a un mayor riesgo de violencia por parte de sus familias y comunidades.
El portavoz de derechos humanos de la ONU instó a los talibanes a que, teniendo en cuenta las consecuencias de los castigos públicos, deben detener inmediatamente estas acciones.
La Oficina del Vicepresidente de la ONU en Kabul (UNAMA) y el Relator Especial de Derechos Humanos de la organización condenaron la flagelación pública de 63 acusados.
Cabe señalar que los talibanes azotaron a 63 personas, incluidas 15 mujeres, acusadas de robo, relaciones extramatrimoniales y fuga del hogar en el estadio de la provincia de Sari Pul.
Benet: Se debe poner fin a la flagelación pública de personas por parte de los talibanes

