Mohammad Baqer Qalibaf, uno de los candidatos a las elecciones presidenciales de Irán, ha declarado que si gana, construirá un muro en la frontera de su país con Afganistán y Pakistán.
En un debate televisivo con otros cinco candidatos, Qalibaf culpó a los inmigrantes de los problemas sociales y de seguridad de su país y afirmó que cuando estaba al mando de las fuerzas policiales y era alcalde de Teherán, tenía información precisa sobre el tema.

Según Qalibaf, el problema de las drogas tiene sus raíces en la cuestión de la inmigración en Irán. Al mismo tiempo, pidió garantizar la seguridad en las fronteras orientales de su país, zonas que limitan con Afganistán y Pakistán.
Él dijo: “Hoy en día, los inmigrantes ilegales causan serios problemas sociales en áreas como las drogas, el empleo y el divorcio.”
Esta es la primera vez que un candidato presidencial iraní ataca tan abiertamente a los inmigrantes en Irán; anteriormente, algunos miembros del parlamento y oficiales militares de este país habían pedido la expulsión de todos los inmigrantes indocumentados de Irán.
Irán y Afganistán comparten 815 kilómetros de frontera, y algunos expertos dicen que construir un muro en todas las áreas fronterizas no es factible en las circunstancias actuales, mientras que Afganistán tiene problemas fronterizos con Irán en varias regiones.
Actualmente, millones de inmigrantes afganos viven en Irán, y su número ha aumentado tras el colapso de la república afgana.
Los inmigrantes afganos dicen que se han mudado a Irán para encontrar trabajo y por miedo a los talibanes.
La mayoría de los trabajos duros en Irán los realizan inmigrantes, y en algunas ciudades se ha prohibido la presencia de ciudadanos afganos. Asimismo, en algunos sectores, contratar a ciudadanos afganos se considera ilegal.

