Un grupo de manifestantes en París el domingo (23 de junio) pidió a los países europeos que boicoteen la reunión de Doha no enviando a sus representantes.
Los manifestantes afirman que la comunidad internacional debe dialogar con las mujeres, los opositores a los talibanes y las fuerzas progresistas de Afganistán, en lugar de con los talibanes.

Decenas de activistas y actores independientes de la sociedad civil se manifestaron en París para protestar contra la presencia de los talibanes en la tercera reunión de Doha y la exclusión de representantes de mujeres afganas en dicha reunión.
La tercera reunión de Doha está programada para llevarse a cabo en una semana, organizada por la ONU y con la presencia de representantes de varios países en Doha.
Los manifestantes calificaron a los talibanes como un régimen carente de legitimidad política y advirtieron a la ONU que “invitar a este grupo a la reunión de Doha significa ignorar la voluntad del pueblo afgano”.
También consideraron que la ONU ceder a las demandas de los talibanes es negociar con un grupo criminal y los responsables del apartheid de género en Afganistán.
Los manifestantes corearon consignas como “Mujeres, trabajo, libertad” y “No al reconocimiento de los talibanes” y pidieron a la comunidad internacional que no negocie con el destino del pueblo afgano.
Consideraron que reconocer a los talibanes sería una gran injusticia para el pueblo y las mujeres de Afganistán.
Los manifestantes describieron al régimen talibán como un grupo “terrorista” que ha cometido “crímenes de guerra, violaciones de derechos humanos y apartheid de género”.
Publicaron una resolución en la que se afirma que la interacción de la ONU y los países participantes en la reunión de Doha equivale a una “vergonzosa” negociación con el régimen talibán e ignorar los valores humanos y los derechos humanos.
En la resolución se solicita que la comunidad internacional decida lo antes posible sobre la criminalización y el reconocimiento del apartheid de género en Afganistán, imponiendo más sanciones a los talibanes, cortando la ayuda financiera a los talibanes, impidiendo la represión del pueblo por parte de los talibanes y fortaleciendo la justicia transicional.

