Polpress – Rosa Otunbayeva, jefa de la Misión de Asistencia de las Naciones Unidas en Afganistán (UNAMA), en respuesta a la aprobación de la ley de Promoción de la Virtud y Prevención del Vicio por parte de los talibanes, dijo que esta ley otorga amplias facultades ejecutivas a los censores.

La UNAMA publicó el domingo 25 de agosto la declaración de la jefa de este organismo. Otunbayeva dijo en este comunicado: “Esta es una perspectiva desalentadora para el futuro de Afganistán, donde los censores tendrán poderes ilimitados para amenazar y detener a las personas en base a amplias y a veces vagas listas de infracciones”.
Otunbayeva además enfatizó que la representación de la ONU en Afganistán está preocupada de que con la implementación de esta ley, se impondrán amplias restricciones sobre el comportamiento personal y se otorgarán amplios poderes ejecutivos a los censores.
Ella dijo: “Esto expandirá las insoportables restricciones existentes sobre los derechos de las mujeres y niñas afganas, hasta el punto de que incluso la voz de una mujer fuera de su hogar aparentemente se considera una infracción moral”.
La jefa de la UNAMA también declaró claramente: “Después de décadas de guerra y en medio de una terrible crisis humanitaria, la gente de Afganistán no merece ser amenazada o encarcelada por llegar tarde a la oración, mirar a alguien del sexo opuesto que no sea un miembro de la familia, o por tener una foto de un ser querido”.
El Representante Especial del Secretario General de la ONU continuó diciendo: “La comunidad internacional está buscando interactuar de manera constructiva con las autoridades gobernantes. El mundo quiere ver a Afganistán en un camino de paz y prosperidad, donde todos los afganos tengan participación en su futuro, donde los ciudadanos tengan derechos, no solo disciplina. Restringir aún más los derechos del pueblo afgano y mantenerlos en un miedo perpetuo hará más difícil lograr este objetivo”.
La religión como arma mortal de los talibanes
Muchos afirman que los talibanes han explotado la religión para continuar con sus políticas “inhumanas” y la han convertido en su herramienta principal para reprimir a opositores y críticos.
Debido a la violencia religiosa ejercida por los talibanes, muchas personas han cambiado su religión.
Mohammad Sadeqi, ciudadano afgano y refugiado en Suecia, afirma que, debido a las acciones y comportamientos de los talibanes, se ha convertido al ateísmo. Según Sadeqi, las prácticas de los talibanes contradicen todos los valores aceptados universalmente, lo que para él significa que la “religión” niega estos valores globalmente reconocidos.
En una entrevista con la agencia de noticias *Pol*, Sadeqi declaró que muchos líderes talibanes, como Sirajuddin Haqqani, han sido los principales responsables de los ataques suicidas en Afganistán, ataques que han causado la muerte y heridas a miles de personas inocentes.

Él añadió: “La ONU, y específicamente UNAMA, debería responder por qué busca una política de compromiso constructivo con los talibanes, un grupo que claramente viola los derechos de las mujeres, castiga a sus opositores y mata a personas como yo, que no aceptan el islam”.
Según Sadeqi, el Ministerio de Promoción de la Virtud y Prevención del Vicio de los talibanes es el origen de todas las desgracias del pueblo afgano. Este ministerio no solo encarcela a los activistas religiosos, sino que también persigue a aquellos que se han convertido al cristianismo o al ateísmo, emitiendo órdenes de ejecución contra ellos.
Mohammad Sadeqi, quien renunció a la religión a raíz de los crímenes religiosos de los talibanes, afirma conocer a decenas de ciudadanos afganos que han cambiado de religión o se han vuelto ateos, pero que mantienen esta situación en secreto por miedo a que sus familias y seres queridos sean castigados por los talibanes.
Sin embargo, la UNAMA está estudiando la nueva ley aprobada y sus implicaciones para el pueblo afgano, así como su posible impacto en las Naciones Unidas y otras asistencias humanitarias vitales para el país, y está solicitando aclaraciones a las autoridades sobre algunos de los artículos y planes de implementación.

