La Asociación de Fiscales de Afganistán emitió un comunicado informando que en un atentado suicida en el oeste de Kabul, 16 fiscales murieron y varios resultaron heridos.
El ataque, reivindicado por el Estado Islámico (ISIS), ocurrió la tarde del lunes (2 de septiembre) cuando un atacante suicida detonó los explosivos que llevaba consigo en la zona de Qala-e-Bakhtiar, frente al edificio de la Fiscalía General de Afganistán.

El canal de Telegram Amaq, vinculado a ISIS-Khorasan, emitió un comunicado afirmando que un miembro de este grupo llevó a cabo un ataque suicida contra empleados de la Fiscalía General de los talibanes en la zona de Darulaman, Kabul. Según el comunicado, el atacante esperó hasta que los empleados de la fiscalía salieran por la puerta principal al final de la jornada laboral y detonó su chaleco explosivo entre ellos.
ISIS-Khorasan declaró que este ataque fue en “venganza” por el traslado de sus miembros a la prisión de Bagram. Este ha sido calificado como uno de los eventos más mortales de este tipo contra jueces y fiscales en Afganistán en los últimos años.
Muchos en las redes sociales han cuestionado la afirmación de los talibanes de haber “garantizado la seguridad general” en Afganistán. Tras tomar el poder, los talibanes afirmaron que, después de años de guerra, la seguridad general había sido restablecida en el país.
La Asociación de Fiscales de Afganistán, además de condenar el ataque, señaló que la naturaleza de este ataque no es diferente a los ataques similares perpetrados en los últimos 20 años contra los fiscales del anterior gobierno. En su comunicado, la asociación afirmó que los fiscales siguen siendo blanco de ataques sistemáticos y vengativos por parte de “grupos terroristas como los talibanes”.
Los portavoces del régimen talibán declararon que en este ataque murieron seis personas, incluyendo a una mujer, y otras 13 resultaron heridas. Algunas fuentes, en las primeras horas tras el incidente, reportaron que el número de víctimas era de 12 personas.
Este ataque provocó numerosas reacciones a nivel mundial, y la mayoría de los países, incluyendo las Naciones Unidas, lo condenaron. La Asociación de Fiscales solicitó a las organizaciones defensoras de los derechos humanos y a la ONU que aborden los ataques dirigidos contra fiscales y brinden apoyo a los mismos.
Mohammad Farid Hamidi, exfiscal general de Afganistán, publicó un mensaje en la red social X en el que afirmó que varios fiscales y empleados de la fiscalía murieron en la explosión en el oeste de Kabul. En X, Hamidi escribió: “Con gran dolor, he perdido a varios de mis queridos excolegas fiscales en el ataque suicida de hoy en Kabul”. También mencionó que en el pasado, los empleados de la fiscalía ya habían sido objetivo de ataques suicidas y asesinatos selectivos.
ISIS-Khorasan, que según las Naciones Unidas y países occidentales está fortaleciéndose y reclutando en Afganistán, ha atacado en repetidas ocasiones a funcionarios talibanes y civiles. En los ataques de este grupo contra la comunidad hazara en Afganistán, decenas de personas han perdido la vida.

