El gobierno de Suecia ha invertido miles de millones de coronas en fomentar el regreso de aquellos refugiados que estén dispuestos a retornar a sus países de origen.
Ludvig Asplind, portavoz de migración del Partido Demócrata Sueco en Estocolmo, declaró a los periodistas que la inversión del gobierno en la integración social de algunos refugiados no ha dado los resultados esperados, y que en adelante esos fondos se destinarán al retorno de estas personas.

Según el plan aprobado por todos los partidos en el poder, cada refugiado que decida regresar voluntariamente a su país recibirá 350,000 coronas, lo que equivale a 34,000 dólares.
Este incentivo solo se aplicará a aquellos refugiados que tienen residencia en Suecia, excluyendo a los refugiados sin documentos o aquellos en situación ilegal.
Según Ludvig Asplind, el programa de asistencia para abandonar Suecia se implementará oficialmente a partir del año 2026. Este plan se presenta como una parte importante del cambio en la política migratoria de este país escandinavo.
Actualmente, el monto para abandonar Suecia es de hasta 10,000 coronas por adulto, 5,000 coronas por cada niño refugiado, y hasta 40,000 coronas por familia migrante.
Cientos de miles de refugiados afganos viven en Suecia, la mayoría de los cuales migraron después de 2015.
En los últimos años, Suecia ha sido testigo de un aumento de la violencia relacionada con el tema migratorio. Los partidos de extrema derecha han ganado más influencia en el país en los últimos años.
Estos partidos abogan por la deportación obligatoria de todos los migrantes indocumentados y han solicitado la revisión de los casos de aquellos refugiados que ya han obtenido la residencia permanente en Suecia.

