Polpress – La revista británica The Economist, en un informe, ha añadido que, dado los acontecimientos internacionales, especialmente la cuestión de Ucrania y Gaza, es poco probable que se preste atención a las demandas de los activistas de derechos humanos para llevar a los talibanes ante la Corte Penal Internacional.

Este informe fue publicado el jueves (19 de septiembre), y señala que los países occidentales han expresado menos indignación por las acciones anti-derechos humanos de los talibanes.
Según el informe de la revista, los talibanes, al ratificar la ley de “ordenar el bien”, están privando libremente a la gente de Afganistán de sus libertades, especialmente a mujeres y niñas.
La revista añadió que muchas mujeres afganas están buscando formas de salir del país.
Según este informe, tres años después de que los talibanes asumieran el poder en Afganistán, la situación en el país parece peor que nunca; al mismo tiempo, los talibanes han impuesto amplias restricciones contra las mujeres y niñas afganas en el transcurso de estos tres años.
Por otro lado, Suhail Shaheen, jefe de la oficina política de los talibanes en Qatar, dijo a The Economist que la nueva ley se creó para “limitar” las facultades de los funcionarios del “ordenar el bien” talibanes.
El señor Shaheen dijo que los artículos de esta ley sobre la prohibición de que las mujeres hablen en público han sido “malinterpretados”.
Este funcionario talibán afirmó que los talibanes han otorgado permisos a miles de traductoras mujeres en Afganistán. Según él, la ley de “ordenar el bien” de los talibanes prohíbe a las mujeres cantar en reuniones grandes con la presencia de hombres.
Expresó que las mujeres pueden recibir educación en ginecología y en escuelas religiosas.
Preocupaciones de las mujeres por su futuro y el de sus hijos
Por otro lado, The Economist analizó en este informe que las restricciones de los talibanes han afectado gravemente a las mujeres afganas, y muchas de ellas están buscando formas de salir del país.
Según el informe de la revista, esto también podría afectar los esfuerzos de los talibanes por ser reconocidos oficialmente.
Nasiba (nombre ficticio), médica ginecóloga, dijo a The Economist que en Afganistán bajo el control de los talibanes, siente “desesperanza y soledad”.
Esta médica expresó que sale de casa con “miedo y temblor” porque teme que los talibanes le digan algo o la detengan.
El informe menciona que después de la ratificación de la ley conocida como “ordenar el bien de los talibanes”, las mujeres salen menos de sus casas y tratan de no salir solas.
Nasiba busca formas de escapar de Afganistán, especialmente por su hija de diez años y su hijo de cinco años, quien admira a los talibanes. Ella dice que cuando su hijo ve a los combatientes talibanes con sus vehículos en el mercado, quiere tomarse una foto con ellos: “Tal vez él también quiera ser talibán algún día”.
Esta mujer, con una risa amarga, comentó: “Cuando no hay educación… ni clases de computación, ni inglés, solo educación religiosa, ¿qué más podrá ser él [su hijo]?”
¿Dónde se fabricaron los pagers explosivos en el ataque a las fuerzas de Hezbollah en Líbano?

