Polpress – Decenas de ciudadanos afganos residentes en Canadá realizaron una manifestación en protesta contra el genocidio de los hazaras en Afganistán y exigieron su fin.

Esta protesta tuvo lugar el domingo (22 de septiembre) en Toronto, con la participación de activistas civiles y organizaciones de derechos humanos de Canadá.
Los manifestantes expresaron gran preocupación por la continua matanza de hazaras en Afganistán a manos de varios grupos terroristas.
Ali Ehsassi, presidente del Comité de Relaciones Exteriores y Desarrollo Internacional del Parlamento de Canadá, también estuvo presente y afirmó que tanto el parlamento como el Ministerio de Asuntos Exteriores de Canadá están al tanto de lo que ocurre con los hazaras en Afganistán.
Los manifestantes, en su declaración, pidieron una acción internacional inmediata y contundente en respuesta a las recientes masacres en Daikundi.
Asimismo, señalaron que desde 2001 se han registrado más de 294 incidentes violentos dirigidos específicamente contra los hazaras, en los que más de 2,228 personas han sido asesinadas y 2,837 heridas.
En la resolución de los manifestantes se destaca que, con el regreso de los talibanes al poder, la situación ha empeorado, con más de 30 ataques importantes, incluidos siete solo este año, que han dejado más de 560 muertos y 700 heridos.
Subrayaron que durante los últimos 130 años, el pueblo hazara ha sido objeto de persecución y genocidio continuo debido a su identidad étnica y religiosa.
Los manifestantes pidieron al gobierno de Canadá, a la comunidad internacional y a las organizaciones de derechos humanos que reconozcan y condenen el genocidio en curso contra los hazaras en Afganistán.
En su resolución, también exigieron que el gobierno de Canadá y la comunidad internacional se abstengan de normalizar relaciones con los talibanes y utilicen todas las herramientas disponibles para responsabilizarlos por las violaciones de derechos humanos.
Esto ocurre luego de que la semana pasada, 14 residentes del pueblo de “Qariodal”, en el distrito de Sangtakht-Bandar, provincia de Daikundi, fueron ejecutados por individuos afiliados al Estado Islámico en la región fronteriza con la provincia de Ghor.

