Amnistía Internacional ha criticado fuertemente lo que describe como detenciones arbitrarias por parte de los talibanes, especialmente contra periodistas y expertos, y ha instado a este régimen a poner fin a estas detenciones lo antes posible.

La organización ha emitido un comunicado pidiendo la liberación de Jawed Kohestani, un experto en temas políticos, y Hikmat Arian, un periodista, quienes se encuentran detenidos por los talibanes.
En el comunicado se afirma que Jawed Kohestani e Hikmat Arian fueron arrestados por los talibanes sin haber cometido ningún delito.
Jawed Kohestani fue detenido el pasado jueves (26 de septiembre) en el norte de Kabul. Hasta ahora, una semana después, no se tiene información sobre su paradero. Durante la época de la república, fue un crítico acérrimo de los talibanes y concedió muchas entrevistas en medios de comunicación contra ellos. Kohestani, debido a su conexión con la antigua Dirección de Seguridad Nacional de Afganistán, proporcionaba información de primera mano sobre los talibanes, y sus análisis siempre fueron seguidos de cerca por los medios.
Amnistía Internacional ha señalado que el arresto de Jawed Kohestani e Hikmat Arian es una clara señal de la implacable represión de los talibanes contra aquellos que se atreven a hablar y expresar pacíficamente sus opiniones.
La organización subraya que la detención arbitraria de personas constituye una violación total de los compromisos y las leyes internacionales de derechos humanos, compromisos que, según Amnistía Internacional, Afganistán ha ratificado y firmado.
El comunicado insta claramente al régimen talibán a liberar de inmediato a Jawed Kohestani, Hikmat Arian y a otras personas detenidas ilegalmente.
La Dirección de Inteligencia de los talibanes arrestó a Hikmat Arian, director de la radio privada Khushhal, el domingo (29 de septiembre) en la provincia de Ghazni.
Desde que los talibanes tomaron el poder, las detenciones de periodistas y activistas políticos han aumentado, y muchos periodistas han huido de Afganistán por temor a perder la vida.
Los talibanes no toleran ninguna crítica, y quienes critican a este régimen son encarcelados o asesinados.

