Polpress – En su informe más reciente, Human Rights Watch ha afirmado que las mujeres que formaban parte de la policía en el gobierno anterior de Afganistán viven en la clandestinidad por temor a las amenazas de los talibanes.

Este informe, publicado el jueves 10 de octubre bajo el título “Traición Doble: Abuso de las Mujeres Policías Afganas en el Pasado y en el Presente”, se basa en entrevistas con 24 ex mujeres policías del gobierno anterior de Afganistán. Además, se realizaron entrevistas presenciales con 10 mujeres en cinco provincias y entrevistas remotas con 14 mujeres policías.
Según el informe, además de las amenazas de los talibanes, las mujeres policías también han sido amenazadas por sus propias familias, quienes desde el principio se opusieron a su presencia en las fuerzas de seguridad del anterior gobierno.
El informe señala que estas amenazas han obligado a muchas de estas mujeres a vivir en la clandestinidad por temor a ser identificadas en Afganistán.
El informe también afirma que las mujeres policías reciben llamadas telefónicas amenazantes por parte de los talibanes, exigiendo que se presenten en sus oficinas para interrogarlas.
Human Rights Watch también ha documentado casos en los que algunas mujeres policías han sido asesinadas por familiares que consideraban que estas mujeres habían “deshonrado” a sus familias. Según el informe, los talibanes no han realizado investigaciones serias sobre estos asesinatos.
Las mujeres entrevistadas también mencionaron que los talibanes irrumpen violentamente en sus casas para realizar registros, atacan a los hombres de la familia y destruyen los bienes del hogar.
Violencia sexual contra mujeres policías
El informe también revela que durante el gobierno anterior, las mujeres policías fueron repetidamente víctimas de violencia y abuso sexual por parte de funcionarios gubernamentales, especialmente de sus superiores, sin que ninguno de estos funcionarios fuera responsabilizado.
Varias ex policías afirmaron haber sufrido “acoso sexual, violación y otras formas de violencia sexual” de manera frecuente durante su trabajo.
También mencionaron que sus superiores las presionaban para que tuvieran “relaciones sexuales a cambio de promociones o para evitar ser despedidas”.
Human Rights Watch señaló que desde al menos 2013, los abusos contra las mujeres policías en el gobierno anterior eran conocidos entre los países que apoyaban a estas fuerzas.
Por otra parte, Human Rights Watch expresó su preocupación por el hecho de que, tras la toma del poder por parte de los talibanes, las mujeres policías perdieron sus trabajos y ahora enfrentan desafíos económicos para encontrar ingresos alternativos.
El informe también menciona que los talibanes han contratado a un pequeño número de estas mujeres para realizar registros a otras mujeres en los puestos de control y para vigilar a prisioneras.
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