Polpress – Almas Zahid, presidente del Comité de Paz del Consejo Supremo de Resistencia Nacional para la Salvación de Afganistán, afirma que, tras múltiples reuniones con los talibanes, este consejo ha mostrado esperanza en alcanzar la paz en Afganistán.

Zahid mencionó que los resultados de estas conversaciones se darán a conocer en los próximos tres meses. También señaló que este consejo sostuvo más de una hora de conversaciones con diplomáticos estadounidenses sobre las negociaciones con los talibanes. Añadió que estas discusiones resultarán en la formación de un gobierno en el cual los talibanes también participarán. Según Zahid, “si los talibanes pierden esta oportunidad, serán eliminados del poder, al igual que Ashraf Ghani”.
Esta es la primera vez en tres años que los opositores de los talibanes anuncian conversaciones directas con este régimen para discutir el futuro político y de seguridad de Afganistán.
Expertos consideran que estos diálogos son de gran importancia, ya que el estancamiento político de los últimos tres años y la falta de reconocimiento formal del régimen talibán por parte de la comunidad internacional han intensificado la incertidumbre sobre el futuro político y de seguridad del país.
Los talibanes esperaban que, tras eliminar a sus opositores políticos y consolidar su control total con la colaboración de Estados Unidos y algunos países vecinos y regionales, pudieran ganar legitimidad política sin necesidad de iniciar un diálogo de paz nacional con otros actores y corrientes políticas y étnicas. Sin embargo, tres años de incertidumbre han demostrado que esta meta es ilusoria, y que sin una solución política pacífica entre los talibanes y sus opositores, no hay garantía para la supervivencia del régimen talibán ni para la estabilidad política en Afganistán.
No obstante, además de la reticencia de los talibanes a aceptar compromisos con sus opositores, otro obstáculo ha sido la falta de atención deliberada por parte de la comunidad internacional, en particular de Estados Unidos, hacia las fuerzas opositoras a los talibanes. En este contexto de indiferencia, los opositores políticos y étnicos de los talibanes han sido excluidos de las decisiones globales sobre Afganistán. No se les ha invitado a reuniones regionales e internacionales relacionadas con el país, y sus declaraciones y posiciones han sido ignoradas por la comunidad internacional.
Esta situación había dado a los talibanes la confianza de que eran los gobernantes indiscutidos de Afganistán, y que tarde o temprano obtendrían el reconocimiento y legitimidad internacional. Sin embargo, tres años después, se está revelando que esta idea no es factible, y los talibanes no pueden gobernar unilateralmente a todo el pueblo afgano ni obtener legitimidad para su régimen.
Por lo tanto, se espera que las nuevas conversaciones de paz entre los talibanes y sus opositores políticos, con el respaldo implícito de actores internacionales como las Naciones Unidas y Estados Unidos, abran el camino hacia una solución política y, eventualmente, a la formación de un gobierno nacional inclusivo.
Sin embargo, actualmente, aparte del inicio de las negociaciones directas entre los talibanes y sus opositores en el Consejo de Resistencia Nacional para la Salvación de Afganistán, no hay indicios claros que aseguren que estas conversaciones llegarán a los resultados esperados.
Como se mencionó anteriormente, uno de los mayores obstáculos es la incertidumbre sobre el apoyo de la comunidad internacional, especialmente de Estados Unidos, hacia el proceso de paz entre los talibanes y sus opositores. Por ahora, no hay señales de que Estados Unidos esté interesado en reformar la estructura política de los talibanes en beneficio del pueblo afgano y de otros actores políticos y étnicos, lo que podría afectar los resultados de estas conversaciones.
Otro factor es que los talibanes no han confirmado oficialmente las negociaciones directas con sus opositores ni han mostrado disposición para establecer una paz generalizada y formar un gobierno nacional con la participación de todas las partes. Los líderes talibanes han afirmado en repetidas ocasiones que los opositores pueden regresar a Afganistán como “ciudadanos comunes” y que su seguridad será garantizada, pero no hay planes para permitirles regresar al poder.
Si esta postura se mantiene, cualquier diálogo político con los talibanes sobre el futuro de Afganistán será infructuoso.
Por lo tanto, la celebración de diálogos directos entre el Consejo de Resistencia Nacional para la Salvación de Afganistán y los talibanes es un paso positivo en un camino difícil y largo, pero lograr una paz duradera y acordar la formación de un gobierno nacional inclusivo, en el que los talibanes solo sean una parte y no el todo, parece optimista en las condiciones actuales.

