Polpress – Las fuerzas de inteligencia talibanas en la provincia de Herat, al oeste de Afganistán, han detenido y trasladado a un lugar desconocido a dos destacados clérigos chiítas.

Una fuente informada, que pidió no ser identificada, le dijo a un reportero de Bayan News que “Mohammad Akbari” y “Muharram Hussein Azimi,” ambos clérigos chiítas de Herat, fueron convocados inicialmente el sábado, 2 de noviembre, por la comandancia policial talibana y luego retenidos en un centro de detención.
La fuente indicó que, aunque ambos clérigos fueron liberados horas después, fueron nuevamente detenidos en el camino de regreso a sus casas. No se ha confirmado si la policía talibana o la inteligencia los volvió a arrestar.
Según la misma fuente, el día anterior, un grupo de clérigos y líderes comunitarios acudió a todas las oficinas gubernamentales de los talibanes en Herat para averiguar los motivos de la detención y el paradero de los clérigos, pero todas las instituciones declararon desconocer la situación.
Este lunes, un grupo de alrededor de 40 clérigos y líderes chiítas se presentó en la oficina del gobernador talibán en Herat para exigir una investigación.
El gobernador prometió que investigaría el caso y daría una respuesta al final del día, pero hasta la noche no se ha recibido ninguna respuesta de la oficina del gobernador.
Extraoficialmente, se informó que los clérigos y líderes chiítas deben continuar sus gestiones con la Dirección de Promoción de la Virtud y Prevención del Vicio, la cual, sin embargo, afirmó no tener conocimiento de la detención.
Por otro lado, algunos medios afganos, citando a fuentes informadas, han informado que la Dirección de Promoción de la Virtud y Prevención del Vicio en Herat habría presentado una queja contra estos dos clérigos chiítas.
Según las declaraciones de las fuentes, ambos clérigos son figuras destacadas de Herat que se opusieron firmemente a las restricciones impuestas por los talibanes en el pasado mes de Muharram.
Las autoridades talibanas impusieron restricciones severas a las ceremonias religiosas este año, incluso recurriendo a la violencia y ordenando la retirada de banderas chiítas de las calles de Herat.

