polpress: El jefe de la misión de Afganistán en las Naciones Unidas, Nasir Ahmad Faiq, expresó su preocupación por el trato del gobierno iraní hacia los migrantes afganos. Durante una sesión en la ONU, Faiq describió las difíciles condiciones de los migrantes afganos en Irán, afirmando: “Muchos de los niños migrantes afganos en los países vecinos carecen de acceso a la educación y a los servicios de salud, mientras que el gobierno iraní ha comenzado a expulsar en masa a los afganos sin documentos.”

Faiq solicitó un aumento de apoyo financiero a los países anfitriones, como una medida para evitar las expulsiones de migrantes afganos en Irán y Pakistán, y destacó la necesidad de realojar a estos migrantes, fortalecer los derechos de los refugiados y apoyar programas de integración sostenible para facilitar su eventual retorno a Afganistán.
Recientemente, Ehsan Haidari, director general de asuntos de migrantes de la Gobernación de Teherán, declaró que en los últimos 9 meses, se ha expulsado a 930 niños trabajadores migrantes junto con 650 de sus familias. Según Haidari, estas expulsiones forman parte de un “plan para regular a los niños trabajadores” en Irán, que implica identificar a los niños trabajadores migrantes en Teherán y deportarlos a sus países de origen.
La mayoría de los niños trabajadores migrantes en Irán son ciudadanos afganos, algunos de los cuales han vivido en Irán durante varios años, mientras que otros llegaron tras la toma del poder por los talibanes en Afganistán. Haidari señaló que el plan de expulsión de migrantes trabajadores continuará “con determinación.”
Las autoridades de la República Islámica de Irán han anunciado que para finales de este año, al menos dos millones de migrantes indocumentados serán expulsados. Actualmente, varias ciudades en Irán han penalizado la contratación de migrantes afganos sin documentos y han prohibido el alquiler de viviendas a estos migrantes.
Una situación preocupante para los refugiados
Nasir Ahmad Faiq, jefe de la misión afgana ante la ONU, informó en la sesión del Comité Tercero de la Asamblea General que la población de refugiados afganos ha alcanzado cifras alarmantes, con más de cinco millones de afganos refugiados en Irán y Pakistán. Faiq comentó que el elevado número de migrantes ha puesto “enorme presión” sobre los países anfitriones.
Según los datos proporcionados por Faiq, desde la toma del poder por los talibanes en Afganistán en 2021, un gran número de afganos ha huido debido a la violencia y las sistemáticas violaciones de derechos humanos, buscando refugio en Irán y Pakistán.

De acuerdo con los últimos informes oficiales de Irán, diariamente más de tres mil migrantes afganos son deportados de la frontera de Dogharoon/Islam Qala a Afganistán.
Organizaciones de derechos humanos han criticado al gobierno iraní y a su policía por su trato hacia los migrantes afganos, afirmando que se han violado derechos humanos durante la detención, retención y deportación. Estas organizaciones también han señalado que los migrantes detenidos en Irán deben cubrir los costos de los centros de deportación y que las fuerzas fronterizas los multan con entre tres y cinco millones de tomanes por cruzar ilegalmente.
Los migrantes deportados en territorio afgano también deben cubrir sus propios gastos hasta llegar a sus destinos. Muchos de los afganos detenidos en Irán se ven obligados a dejar sus salarios, propiedades y pertenencias en ese país.
El representante afgano en la ONU subrayó la importancia de evitar las deportaciones forzadas de afganos desde Irán y Pakistán, e insistió en que el retorno voluntario de los refugiados afganos debería realizarse en condiciones seguras y con respeto a su dignidad humana.
