Polpress – Este 17 de noviembre, coincidiendo con el Día Internacional del Estudiante, las niñas afganas llevan 1,156 días privadas de este derecho fundamental.

Tras su llegada al poder en Afganistán, los talibanes, en una de sus primeras acciones, cerraron las escuelas y universidades para las niñas, convirtiendo a Afganistán en el primer país del mundo donde las niñas están privadas de acceder a la educación.
La prohibición de la educación para las niñas afganas por parte de los talibanes ha suscitado una amplia reacción tanto a nivel nacional como internacional. Incluso, la Unión Europea ha sancionado a algunos líderes talibanes. Sin embargo, estas medidas internacionales no han dado resultados, y las niñas siguen sin poder asistir a escuelas y universidades.
Aunque los talibanes no han declarado abiertamente estar en contra de la educación femenina, en diversas ocasiones han argumentado que las niñas no tendrán acceso a la educación hasta que no se garanticen entornos seguros para ellas.
Por otro lado, la prohibición de la educación ha colocado a muchas niñas en condiciones sociales precarias, como problemas psicológicos y matrimonios forzados a temprana edad.
Muchos líderes religiosos afganos han señalado que, aunque la segregación de espacios educativos para las niñas puede ser una medida aceptable, cerrar las puertas de las escuelas no está permitido en el Islam.
Según datos de organizaciones internacionales, más de dos millones de niñas en Afganistán han sido privadas de asistir a escuelas y universidades en los últimos tres años.
Mientras tanto, el Día Internacional del Estudiante, que busca celebrar los derechos y logros de los estudiantes en todo el mundo, se conmemora en un contexto en el que las niñas afganas siguen privadas de su derecho a la educación.

