POLPRESS: Expertos advierten que dentro de trece años Afganistán no contará con doctoras. Este análisis surge tras la reciente prohibición del líder talibán, quien vetó la educación de las mujeres en institutos de ciencias médicas en el país. Muchas personas, incluida Fawzia Koofi, activista por los derechos de las mujeres, han calificado esta decisión como el “último clavo en el ataúd de la esperanza” para las niñas afganas.

Según un nuevo decreto emitido por el líder talibán Mullah Hibatullah, a partir del martes 3 de diciembre, las mujeres ya no pueden ingresar a facultades, institutos o escuelas de medicina en Afganistán.
Polpress logró entrevistar a varias jóvenes que estudiaban medicina en institutos técnicos. Todas expresaron que han perdido la esperanza en el futuro. Una estudiante de la provincia de Ghazni mencionó que estaba preparada para rendir su examen final el sábado 7 de diciembre, pero fue informada por la administración del instituto que ya no tenía permitido ingresar. “Estudié durante casi dos años con muchas dificultades, incluso pidiendo dinero prestado para pagar mi educación”, comentó.
Hasta ahora, el régimen talibán no ha ofrecido una explicación sobre esta decisión. El Ministerio de Educación Superior del régimen solo ha anunciado que todos los institutos médicos superiores y técnicos del país están cerrados para las mujeres.
En redes sociales han circulado videos de Afganistán donde se ve a jóvenes llorando frente a las puertas cerradas de instituciones educativas en Kabul y otras ciudades.
La situación en los hospitales de Afganistán
Muchos opinan que el sistema de salud afgano está al borde del colapso y que el país se dirige paso a paso hacia una crisis sanitaria.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) informó anteriormente que cada día mueren 24 madres y 167 niños en Afganistán debido a enfermedades prevenibles relacionadas con el embarazo y el parto.
Los informes indican que Afganistán enfrenta una grave escasez de médicos. En muchas regiones, hay pocos médicos hombres y ninguna mujer doctora, una situación especialmente crítica en áreas pashtunes que durante años han estado bajo control talibán o en conflicto con el antiguo gobierno.
El régimen talibán no ha respondido claramente qué sucederá con las pacientes mujeres en ausencia de doctoras o parteras. Históricamente, en las áreas bajo control talibán nunca ha habido parteras, y las mujeres de este grupo suelen dar a luz en casa sin atención médica. Además, los talibanes prohíben que las mujeres sean atendidas por médicos hombres.
Millones de personas en Afganistán enfrentan enfermedades contagiosas, sequías, inundaciones, desempleo y desnutrición. Según informes de la ONU, las mujeres y los niños son las principales víctimas de esta crisis.

En los últimos tres años, las cifras de migración de afganos a Pakistán e Irán han aumentado significativamente. Algunas mujeres y jóvenes, que anteriormente eran activas en la sociedad, han confesado a los medios que han llegado a considerar el suicidio.
Muchos atribuyen la situación actual de Afganistán a políticas erróneas de Estados Unidos, en particular al acuerdo de Doha firmado en febrero de 2020, que marcó el inicio de esta crisis.
Por orden del líder talibán, se prohíbe a las niñas estudiar en institutos médicos

