Polpress – Desde su retorno al poder, el Talibán ha centrado gran parte de su atención en los recursos mineros de Afganistán, firmando cientos de contratos con empresas locales y regionales durante los últimos tres años.

El Ministerio de Minas y Petróleo del Talibán ha confirmado que, en este periodo, se han firmado acuerdos para la explotación de unas 200 minas, incluidas 170 pequeñas y 30 grandes, en varias provincias del país. Según las autoridades de este ministerio, la inversión total en las grandes minas asciende a 8 mil millones de dólares.
De acuerdo con el ministerio, empresas de Irán, Qatar, Turquía, China y Uzbekistán han invertido en diversos sectores de la industria minera afgana. Los líderes talibanes consideran la explotación de minas como un medio clave para fortalecer el presupuesto del gobierno. Abdul Ghani Baradar, vice primer ministro para asuntos económicos del Talibán, ha subrayado la importancia de utilizar los recursos naturales para alcanzar la autosuficiencia económica en Afganistán.

Humayun Afghan, portavoz del Ministerio de Minas y Petróleo, señaló que la mayoría de las grandes minas se encuentran en la fase de exploración, que será seguida por las etapas de extracción y explotación. Entre los principales proyectos destacan los de petróleo, gas, carbón, cemento, plomo y zinc, cuyas investigaciones ya han comenzado en colaboración con diversos países de la región.
Según los talibanes, actualmente miles de trabajadores afganos están empleados en el sector minero. Además, países como China han mostrado interés en proyectos como el petróleo y gas de la cuenca del Amu Daria y la mina de cobre de Aynak.
Hace dos meses, el Ministerio de Minas y Petróleo firmó un contrato de exploración y extracción de la mina “Tuti-Maidan” en la provincia de Faryab con Uzbekistán, por un valor superior a mil millones de dólares.
Sin embargo, la concesión de contratos mineros a empresas extranjeras por parte del Talibán ha sido ampliamente criticada. Algunos expertos y exfuncionarios del gobierno anterior han calificado el proceso como “poco transparente” y han acusado a los talibanes de “subastar” los recursos minerales del país, algo que consideran contrario a las leyes internacionales.
Varios exfuncionarios han advertido a las empresas involucradas que detengan la explotación de los recursos naturales afganos. Los expertos argumentan que no existe supervisión ni auditoría de los contratos y que estos no están registrados en organismos internacionales como la ONU.
Khan Zaman Amarkhel, exdirector de la Red de Lucha contra la Corrupción en Afganistán, afirmó que el pueblo afgano no tiene información sobre los contratos. Por su parte, el Talibán sostiene que los contratos se otorgan mediante procesos abiertos y transparentes que buscan el beneficio nacional.

Azarakhsh Hafizi, economista afgano residente en Alemania, destacó problemas clave en este ámbito, como la falta de registro de los contratos en la ONU, las limitaciones del sistema bancario, la ausencia de un organismo internacional confiable para resolver disputas, la fuga de expertos del país y la falta de competencia internacional.
La falta de reconocimiento oficial del gobierno talibán por parte de la comunidad internacional también ha desalentado a las grandes empresas internacionales de invertir en Afganistán.
A pesar de estas controversias, muchos ciudadanos afganos afirman que los contratos sobre recursos naturales, ya sea bajo el gobierno anterior o el actual, no han generado ningún cambio significativo en sus condiciones de vida.
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