Aunque el poder del Estado Islámico de Irak y el Levante (ISIS) se ha derrumbado en Irak y Siria y miles de sus combatientes han sido asesinados o encarcelados, ISIS sigue manteniendo su capacidad para radicalizar a ciudadanos musulmanes occidentales e incitarlos a realizar ataques violentos.

El primer día del año, Shamsuddin Jabar, ciudadano estadounidense, arremetió contra la multitud en Nueva Orleans con su vehículo, dejando al menos catorce muertos. El FBI declaró que no era un miembro activo de ISIS, pero había jurado lealtad al grupo y estaba influido por su propaganda.
El New York Times informó que la habilidad de ISIS en propaganda y el uso efectivo de las redes sociales ha permitido al grupo seguir atrayendo seguidores.
A pesar de perder su territorio, ISIS ha instado repetidamente a los musulmanes en Occidente a atacar reuniones públicas, incluidos mercados. Esta táctica ha resultado efectiva, ya que seguidores radicales han atacado con vehículos y cuchillos a civiles en países occidentales.
El New York Times destacó que la bandera de ISIS colocada en el vehículo de Jabar se asemejaba mucho a una imagen de un video de ISIS titulado “Písalos sin piedad”.
Hans Jakob Schindler, exfuncionario de la ONU y director del Proyecto Contra el Extremismo, afirmó: “El terrorismo es esencialmente una guerra mediática. No es una guerra militar, ya que está claro que ISIS no puede derrotar militarmente a Occidente”.
A pesar de las presiones globales, el alcance de ISIS se ha expandido desde Oriente Medio hasta el norte de África, con filiales activas en países como Afganistán, Somalia, Malí, la República Democrática del Congo, el Cáucaso, Turquía y otras partes del mundo.
Lo que conecta a estas filiales dispersas es la avanzada actividad y comunicación mediática del grupo. Los expertos creen que esta actividad mediática se gestiona de forma descentralizada, pero sigue bajo el control del grupo.
Medios y estrategia moderna de ISIS
ISIS sigue una estrategia mediática moderna. La difusión de videos en línea, el uso extendido de redes sociales y la publicación de un boletín semanal son parte de esta estrategia. El boletín, llamado “Al-Naba”, publica la lista de actividades del grupo con el objetivo de incitar a la violencia.
Cole Bunzel, del Instituto Hoover de la Universidad de Stanford, ha declarado que “Al-Naba” informa a sus lectores sobre los ataques del grupo en diversas regiones del mundo.
“El boletín Al-Naba se publica cada jueves y es una de las principales herramientas de comunicación global de ISIS con sus seguidores. Tienen editoriales, reportan los ataques de la semana anterior, proporcionan estadísticas de víctimas y este es su principal método para mantener el contacto con su audiencia”, explicó Bunzel.

Inicialmente, “Al-Naba” se difundía a través de la plataforma Telegram y otras, pero con el cierre de varios canales de ISIS, el grupo ha buscado nuevas formas de difundir su mensaje.
En la edición más reciente del boletín, no se hizo mención del ataque en Nueva Orleans, y ISIS no se ha atribuido la responsabilidad del incidente.
Algoritmos y radicalización de usuarios
Los algoritmos de las redes sociales, diseñados para aumentar la interacción de los usuarios, a veces conducen involuntariamente a la radicalización de ciertos individuos.
Schindler explicó: “Los grupos terroristas ya no necesitan esforzarse tanto para radicalizar a las personas; los algoritmos lo hacen por ellos”.
Añadió: “El objetivo del algoritmo es mantener al usuario en la plataforma, mostrando contenido que le atraiga. Si el usuario muestra interés por el extremismo islámico o está en proceso de radicalización, su perspectiva puede cambiar”.
La avanzada actividad mediática de ISIS, desde los boletines semanales hasta el uso de algoritmos de redes sociales, ha permitido al grupo mantener su influencia y representar una grave amenaza para la seguridad global.
ISIS utiliza herramientas descentralizadas de Internet que son difíciles de bloquear y ha trasladado parte de su mensaje a la “web oscura”, un espacio virtual donde los usuarios acceden a contenido ilegal fuera del control de los gobiernos.
ISIS y sus simpatizantes continúan difundiendo mensajes en plataformas como Telegram, Twitter y Facebook, y cuando sus cuentas son cerradas, crean nuevas.
Expertos en terrorismo han criticado a las redes sociales por permitir este tipo de actividad y han advertido que los extremistas utilizan estas plataformas para conectar fácilmente con posibles simpatizantes.

