Polpress – La organización de derechos humanos Halvash ha informado recientemente que la Guardia Revolucionaria de Irán está obligando a migrantes afganos a realizar trabajos forzados bajo la amenaza de deportación del país.

Según la organización, los migrantes afganos son obligados a realizar trabajos pesados en la construcción de un edificio de la Guardia Revolucionaria en la ciudad de Jalq.
En el comunicado de Halvash se señala que las fuerzas de la Guardia Revolucionaria en Jalq, provincia de Sistán y Baluchistán, están reuniendo de manera sistemática a migrantes afganos.
Halvash agregó: “Estas acciones están siendo dirigidas por el jefe de la Base de Resistencia Basij en Jalq, identificado posiblemente como Mehdi Ebrahimzadeh, junto con su asistente, Herati, originario de Zabol”.
La organización también subrayó que los empleadores que protesten contra estas medidas enfrentan amenazas de detención y procesos legales por emplear a trabajadores sin documentos.
Según otra fuente citada por Halvash, los trabajadores afganos que se niegan a cumplir las órdenes de la Guardia Revolucionaria son amenazados con ser expulsados de Irán.
Halvash calificó estas acciones como una “violación flagrante de los derechos humanos y éticos”, además de estar en contra de las leyes laborales y los derechos de los refugiados en Irán. “La Guardia Revolucionaria de Jalq, en lugar de emplear métodos legales, contratar mano de obra local o pagar salarios y beneficios justos, utiliza la amenaza y la coerción para avanzar en sus proyectos”, afirmó la organización.
Asimismo, se ha informado que las fuerzas de la Guardia Revolucionaria han ingresado a talleres y proyectos de construcción, trasladando a trabajadores afganos sin su consentimiento a un edificio de tres pisos en construcción perteneciente a la Guardia Revolucionaria.
IOM: Más de un millón de migrantes afganos regresaron de Irán a Afganistán durante el año pasado.

