Polpress – Donald Trump, presidente de Estados Unidos, realizó el sábado por la tarde (25 de enero) su primer viaje apresurado tras regresar al poder. Durante el vuelo de Las Vegas a Miami en el avión presidencial Air Force One, se dirigió a la parte trasera para hablar con los periodistas a bordo.

Según informó la BBC en persa, los monitores dentro del avión transmitían Fox News en lugar de CNN. Trump, después de una semana cargada de actividad, durante la cual desmanteló políticas previas y cambió las normativas migratorias, lucía confiado.
En respuesta a una pregunta de un periodista de la BBC, Trump declaró: “Recibimos una calificación de 20 por lo que se ha hecho y por la magnitud del trabajo realizado.”
Continuó diciendo: “La gente comenta que esta ha sido la primera semana más exitosa que un presidente ha tenido, al menos en la memoria reciente.”

Durante una conversación de 20 minutos con los periodistas, Trump confirmó haber realizado una purga nocturna entre los inspectores independientes de diversas agencias gubernamentales.
El presidente también expresó su intención de que Estados Unidos “adquiera Groenlandia como territorio propio”, pidió a Egipto y Jordania que acepten más refugiados palestinos y afirmó tener “una relación muy buena” con el primer ministro británico, Keir Starmer, “aunque sea liberal.”
Este tipo de sesiones improvisadas de preguntas y respuestas eran inusuales durante la administración de Joe Biden. Representan un cambio significativo en el tono de Washington y en la política estadounidense apenas seis días después de que Trump retomara el poder.
En la Oficina Oval de la Casa Blanca, el famoso botón para pedir Coca-Cola Light ha sido reinstalado, un accesorio que permite al presidente solicitar su bebida favorita en cualquier momento.
Además, la estatua de Winston Churchill, líder británico durante la Segunda Guerra Mundial, la alfombra usada por Ronald Reagan y un retrato de Andrew Jackson han regresado a su lugar en la Oficina Oval.
Sin embargo, los cambios en Washington van más allá de los símbolos de poder presidencial.
Desde la firma de una oleada de órdenes ejecutivas con un marcador Sharpie negro hasta reuniones informales con periodistas en la Oficina Oval, el regreso de Trump ha revertido en cuestión de días algunos de los logros más destacados de su predecesor.

Trump concedió el indulto a más de 1,500 de sus seguidores implicados en los disturbios del Capitolio en 2021, renombró el Golfo de México como “Golfo de América”, retiró a Estados Unidos del Acuerdo Climático de París y anunció que se aplicarían aranceles globales masivos a menos que los países trasladen su producción a territorio estadounidense.
La administración Trump, en su segunda versión, se presenta más organizada y preparada, con un equipo compuesto por leales incondicionales y jóvenes asesores que solo conocen un Partido Republicano bajo el liderazgo de Trump.
Durante su primera semana en el cargo, Trump firmó 26 órdenes ejecutivas, superando con creces las 9 que Joe Biden emitió en el mismo periodo en 2021.
Este audaz inicio simboliza su intención de sacudir Washington y utilizar el poder ejecutivo para reconstruir el país bajo su visión.
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