Polpress – El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) y la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) han informado que Pakistán ha deportado a más de 800 refugiados afganos, incluidos mujeres y niños, desde Islamabad y Rawalpindi desde el inicio de este año.

En un comunicado conjunto recientemente publicado, estas agencias expresaron su preocupación por la expulsión de refugiados afganos de estas dos ciudades pakistaníes.
Indicaron que la decisión de Pakistán ha incrementado el temor entre los refugiados sobre una deportación inminente.
Ambas organizaciones han solicitado claridad sobre el proceso y el cronograma de reubicación de los refugiados afganos en estas ciudades.
Han instado a Pakistán a que “cualquier medida de reubicación se realice conforme a los estándares de derechos humanos, incluyendo el debido proceso y el estatus legal de los poseedores de certificados de registro (PoR) y tarjetas de ciudadanía afgana (ACC), quienes han residido en Pakistán por mucho tiempo”.
Filippo Grandi, Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados, declaró: “El regreso forzado a Afganistán puede exponer a algunas personas a un mayor riesgo. Instamos a Pakistán a seguir brindando refugio a los afganos en peligro, independientemente de su estatus documental”.
Por su parte, Miwa Sato, representante de la OIM, afirmó que la organización está dispuesta a colaborar con Pakistán en el registro, gestión y evaluación de los migrantes afganos en el país.
Desde principios de este año, Pakistán ha intensificado las detenciones y deportaciones de refugiados afganos en Islamabad y Rawalpindi.
Fuentes dentro de la comunidad afgana en Pakistán han informado en varias ocasiones al periódico Etilaat Roz sobre las detenciones de refugiados por parte de la policía en estas ciudades.
Según estas fuentes, la policía traslada a los refugiados detenidos al “Haji Camp” antes de deportarlos a Afganistán.
El gobierno de Pakistán, tras las protestas de los seguidores de Imran Khan, anunció que expulsaría a ciudadanos afganos de Islamabad y Rawalpindi si no presentan una “carta de no objeción”.
Organizaciones de derechos humanos advierten que esta medida podría poner en peligro a refugiados afganos, incluidos activistas por los derechos de las mujeres y periodistas que han huido de los talibanes.
Han instado al gobierno de Pakistán a reconsiderar su decisión y evitar la deportación de personas en situación de riesgo.
Los talibanes piden el cese de la deportación forzada de refugiados desde Irán y Pakistán

