POLPRESS: Un nuevo informe del equipo de monitoreo de sanciones del Consejo de Seguridad de la ONU advierte sobre el crecimiento de la actividad de grupos terroristas en Afganistán y Pakistán, presentando un panorama alarmante de inestabilidad en ambos países. El informe, enviado el 6 de febrero al Secretario General de la ONU, analiza la situación actual de Al Qaeda, ISIS, el Tehrik-i-Taliban Pakistan (TTP) y los talibanes afganos.

Según el informe, el ISIS-Jorasán, con base en Afganistán y Pakistán, representa la mayor amenaza terrorista en la región y más allá. El equipo de monitoreo de la ONU señala que este grupo busca reclutar combatientes de los países de Asia Central. Se menciona que “ISIS-Jorasán ha intensificado sus ataques contra el régimen talibán, ha atacado a minorías en Afganistán e incluso ha llevado a cabo operaciones en Europa”. La estrategia de reclutamiento del grupo se centra en explotar el descontento entre diferentes etnias, especialmente entre los jóvenes insatisfechos del norte de Afganistán.
A pesar de los esfuerzos de los talibanes por reprimir a ISIS-Jorasán, la capacidad de este grupo para infiltrarse en el régimen talibán sigue siendo una preocupación seria. El informe destaca el asesinato de Khalil Haqqani, ministro de Refugiados y Repatriación de los talibanes, ocurrido el 11 de diciembre de 2024, a manos de un atacante suicida del ISIS-Jorasán. En los últimos tres años, ISIS-Jorasán ha asesinado a ocho altos funcionarios talibanes, siendo Haqqani el de mayor rango, quien murió en su oficina en Kabul tras un atentado suicida.
En el ataque más reciente, un suicida de ISIS-Jorasán atentó el pasado martes contra un grupo de talibanes en la entrada del Kabul Bank en la ciudad de Kunduz, en el norte de Afganistán, causando al menos 20 muertos y varios heridos. Asimismo, el jueves, otro atacante suicida intentó asesinar al viceministro de Urbanismo y Vivienda de los talibanes en la entrada de su ministerio. Aunque el destino del funcionario sigue siendo desconocido, el régimen talibán solo confirmó la muerte de un guardia de seguridad y afirmó que el atacante fue abatido antes de alcanzar su objetivo.
El informe también aborda la presencia de Al Qaeda en Afganistán, señalando que, con una reestructuración estratégica, el grupo sigue activo en el país y cuenta con el apoyo de los talibanes, quienes les han proporcionado un “entorno favorable”. Se menciona que “los operativos de Al Qaeda en Afganistán están dispersos en casas seguras y campos de entrenamiento en Kunar, Ghazni, Logar y Wardak”.
El documento enfatiza que el enfoque de Al Qaeda ha cambiado hacia la coordinación regional y operaciones en el extranjero. Se destaca que “la estrategia de Saif al-Adl para reorganizar Al Qaeda en Afganistán y reactivar células durmientes en Irak, Libia, Siria y Europa indica la intención del grupo de llevar a cabo atentados internacionales en el futuro”. Además, se sospecha que la agencia de inteligencia talibán facilita los movimientos de los operativos de Al Qaeda.
El informe subraya que, a pesar de los esfuerzos inconsistentes de los talibanes por limitar la influencia de ISIS-Jorasán, el régimen sigue siendo acusado de apoyar a otros grupos extremistas. Se menciona la continua relación entre los talibanes afganos y el Tehrik-i-Taliban Pakistan (TTP), una alianza que ha contribuido a la inestabilidad en Pakistán. “Los talibanes afganos siguen proporcionando apoyo logístico, operativo y financiero al TTP, además de facilitar su reclutamiento”, señala el informe.
El equipo de monitoreo de la ONU también advierte sobre el crecimiento de la alianza entre el TTP y facciones de Al Qaeda bajo la bandera del Tehrik-e-Jihad Pakistan (TJP), lo que representa una nueva amenaza de expansión de actividades extremistas en Afganistán y Pakistán. “El aumento de la cooperación entre estos grupos indica que el TTP está evolucionando hacia una organización paraguas para los grupos yihadistas regionales”, se destaca en el informe.
A pesar de las continuas operaciones antiterroristas de Pakistán contra ISIS-Jorasán y el TTP, el equipo de la ONU advierte que estos grupos aún representan un desafío significativo para el gobierno pakistaní. El informe menciona la captura en Pakistán de altos mandos del ISIS-Jorasán, quienes eran figuras clave en la captación de combatientes y la financiación del grupo.
Según los hallazgos del informe, ISIS-Jorasán ha abandonado el uso de comunicaciones electrónicas para evadir la vigilancia y ha adoptado el uso de mensajeros para transmitir instrucciones operativas.
Al mismo tiempo, ISIS-Jorasán continúa intentando expandir su influencia en Asia Central, reclutando combatientes de países de la región, en particular de Tayikistán, y utilizando rutas de contrabando a través de Irán, Turquía y Afganistán para fortalecer sus filas.
El informe insta a la comunidad internacional a aumentar su preparación y cooperación en la lucha contra el terrorismo para frenar la expansión de estas amenazas antes de que se propaguen más allá de la región. Los hallazgos reflejan que, a pesar de las afirmaciones de los talibanes sobre estabilidad, Afganistán sigue siendo un refugio clave para redes extremistas con objetivos globales.

