POLPRESS: Whitney Wright, actriz de películas para adultos, ha realizado un controvertido viaje a Afganistán bajo el régimen talibán. Ha publicado varias imágenes en su cuenta de Instagram desde las ciudades de Herat, en el oeste, y Kabul. Su último video muestra el paisaje extremadamente nevado de Band-e Amir, en la provincia de Bamiyán, en el centro de Afganistán.

Aún no se conoce la fecha exacta de su viaje, pero su última publicación en Instagram desde Bamiyán fue el sábado 29 de febrero.
El régimen talibán aún no ha comentado nada sobre la visita de la estrella porno.
Anteriormente, Whitney Wright también había viajado a varios países islámicos, incluido Irán, donde su visita generó diversas reacciones en las redes sociales.
Desde su regreso al poder en agosto de 2021, los talibanes han impuesto severas restricciones contra las mujeres afganas. Actualmente, las mujeres en Afganistán no tienen derecho a estudiar, trabajar, viajar ni participar en actividades recreativas.
El líder talibán ha declarado repetidamente que el régimen sigue las órdenes del islam y aplica la sharía en relación con las mujeres en Afganistán, un tema que ha sido cuestionado por muchos académicos y pensadores religiosos en todo el mundo.
Muchos usuarios de redes sociales han reaccionado al viaje de Whitney Wright, señalando que, mientras las mujeres afganas están privadas de sus derechos básicos y muchas viven en la pobreza tras perder sus empleos y oportunidades educativas, estrellas del cine para adultos pueden viajar libremente a Afganistán y disfrutar de sus sitios históricos y turísticos.
Expertos señalan que los talibanes tienen una política ambigua con respecto a las mujeres afganas y las extranjeras. Según ellos, el régimen talibán busca atraer turistas, incluso estrellas porno, como parte de su esfuerzo por obtener reconocimiento internacional.
El viaje de Whitney Wright a Afganistán se produce a pesar de que el Departamento de Estado de EE. UU. ha advertido a sus ciudadanos que no viajen al país bajo ninguna circunstancia. Según este organismo, Afganistán enfrenta disturbios civiles, criminalidad, terrorismo, secuestros y un acceso limitado a servicios médicos.
