Polpress – Una investigación reciente revela que las fuerzas talibanas están utilizando la ley de “promoción de la virtud” para atacar a las minorías étnicas, las mujeres y los exmilitares del gobierno afgano.

Esta investigación ha sido publicada por la organización conocida como “Faragir”. El informe, publicado el jueves 13 de marzo, se basa en entrevistas con más de 200 mujeres en 20 provincias de Afganistán, así como con expertos técnicos, activistas civiles, especialistas en seguridad y periodistas. La investigación abarca el período entre noviembre de 2024 y enero de 2025.
El estudio señala que la aplicación de esta ley se ha intensificado en regiones donde residen más minorías étnicas.
Asimismo, el informe indica que las jóvenes son más atacadas por los agentes talibanes en comparación con las mujeres mayores, y que las familias encabezadas por mujeres son las más vulnerables, ya que estas no pueden trabajar ni salir de sus hogares.
Según la investigación, la ley de “promoción de la virtud” de los talibanes también impone una estricta vigilancia sobre los antiguos empleados del gobierno afgano y los militares que aún permanecen en el país.
El estudio destaca el grave impacto psicológico de esta ley en mujeres, niños y hombres en Afganistán. Además, las mujeres que han sido excluidas de la educación y el trabajo debido a las restricciones talibanas sufren intensos niveles de ansiedad y estrés.
La organización Faragir advierte que la aplicación de esta ley ha afectado actividades cotidianas como cantar, escuchar música, ver películas, celebrar festividades y conmemorar eventos culturales.
Aumento de la presencia de agentes talibanes
El informe también señala un aumento en la presencia de los agentes talibanes responsables de hacer cumplir la ley de “promoción de la virtud”, lo que ha intensificado la vigilancia sobre la sociedad afgana. Muchos de estos agentes han estado acosando a mujeres y niñas en las calles.
Los participantes de la investigación han testificado haber presenciado arrestos y palizas a mujeres en la vía pública. Según sus testimonios, el acoso de los agentes talibanes ha sembrado el miedo en las mujeres y sus familias, forzando a muchas a permanecer en casa.
Además, el informe indica que la ley talibana ha alentado a familias y comunidades a actuar como ejecutores de sus normativas.
Las mujeres temen ser denunciadas por sus propios vecinos a los talibanes, lo que ha aumentado la desconfianza en la sociedad, debilitado los lazos sociales y provocado un sentimiento aún mayor de aislamiento entre ellas.
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