Polpress – Narendra Modi, primer ministro de India, ha calificado recientemente a Pakistán como el “centro del terrorismo” y lo ha acusado de “exportar terrorismo” a todo el mundo en declaraciones contundentes.

Estas declaraciones, realizadas el pasado 16 de marzo en un pódcast con Lex Fridman, han elevado una vez más las tensiones entre estos dos vecinos y han atraído la atención mundial sobre la complicada relación entre Nueva Delhi e Islamabad.
Modi afirmó que cada vez que ocurre un ataque terrorista en diferentes partes del mundo, siempre hay algún vínculo con Pakistán.
Al referirse a ataques históricos como el del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos y los atentados de Bombay en 2008, acusó a Pakistán de servir como refugio y base de entrenamiento para grupos terroristas.
El primer ministro indio también instó a la comunidad internacional a tomar medidas más enérgicas contra lo que denominó las “actividades relacionadas con el terrorismo” de Islamabad.
Según él, el mundo ha reconocido que el terrorismo y sus ideologías están profundamente arraigadas en Pakistán.
Narendra Modi acusó a Pakistán de exportar terrorismo y afirmó que India no es su única víctima, sino que las actividades terroristas vinculadas a Pakistán han afectado a todo el mundo.
Estas acusaciones surgen en un contexto en el que las relaciones entre India y Pakistán han estado marcadas por altibajos desde la partición de 1947.
Las disputas sobre la región de Cachemira, múltiples guerras y enfrentamientos fronterizos, junto con acusaciones mutuas de apoyo a grupos militantes, han contribuido a la complejidad de esta relación.
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