POLPRESS: Coincidiendo con el 30º aniversario del asesinato de Abdul Ali Mazari, el difunto líder del Partido de la Unidad Islámica de Afganistán, la comunidad de la diáspora hazara en Viena, Austria, ha anunciado oficialmente su establecimiento. Con motivo de esta ocasión, se celebró en Viena una conferencia de dos días titulada “Repensando el destino colectivo”.
En este encuentro participaron representantes de 54 organizaciones sociales y culturales de varios países, partidos políticos asociados a la comunidad hazara y figuras independientes. Los participantes debatieron temas relacionados con el destino colectivo de los hazaras.

Se abordaron diversos temas, entre ellos la posición de los hazaras en la estructura política y administrativa de Afganistán después del régimen talibán, los desafíos de seguridad, la continuidad de la lucha por el reconocimiento del genocidio hazara, los desplazamientos forzados y la confiscación de tierras y propiedades de los hazaras en Afganistán, la situación de las mujeres, la preservación del patrimonio cultural y los problemas de migración.
El objetivo principal de la conferencia fue fortalecer la cohesión entre las fuerzas políticas y sociales de los hazaras, especialmente en la diáspora, y proponer soluciones prácticas para afrontar las crisis y construir una visión clara para el futuro de esta comunidad.
Los participantes, al analizar la situación actual de los hazaras en Afganistán y considerando las políticas y acciones del grupo talibán, concluyeron que la permanencia de los talibanes en el poder representa una amenaza para la seguridad nacional, regional y global. En este sentido, instaron a la comunidad internacional a utilizar todas las herramientas políticas y legales legítimas para cambiar la situación en Afganistán.
Los asistentes a la reunión mundial de los hazaras calificaron el régimen talibán como “ilegítimo” y apoyaron todas las formas de lucha legítima para establecer un gobierno con una estructura política y administrativa descentralizada, basado en la voluntad del pueblo afgano.
Asimismo, en sus debates y resoluciones, los participantes enfatizaron la necesidad de una representación significativa de los hazaras en todas las reuniones políticas y procesos de toma de decisiones relacionados con Afganistán, declarando inaceptable cualquier diálogo político sin la participación de representantes hazaras.
Además, los asistentes señalaron que el extremismo religioso representa una amenaza para la seguridad de las sociedades en todo el mundo. Considerando que los hazaras han sido víctimas del extremismo religioso y étnico, subrayaron la importancia de combatir el extremismo y promover la coexistencia pacífica.
También afirmaron que las instituciones sociales y culturales de la diáspora hazara en diferentes países deben colaborar con las autoridades legales de los países anfitriones y, al mismo tiempo, esforzarse por preservar su identidad cultural, lingüística e histórica mientras se integran eficazmente en las sociedades donde residen.
Los participantes en la reunión analizaron la creciente migración de los hazaras debido a las condiciones en Afganistán y solicitaron a todas las organizaciones activas en la diáspora que apoyen a los recién llegados y faciliten su integración en las sociedades de acogida.
Asimismo, se acordó establecer una red global de la diáspora hazara y celebrar al menos una vez al año esta conferencia en un país europeo para evaluar la situación de la comunidad hazara.
Además, se tomó la decisión de organizar una protesta global frente a uno de los principales centros judiciales y de derechos humanos internacionales para concienciar sobre el genocidio hazara, desde su inicio por Abdul Rahman hasta la actualidad. Se propuso realizar una hora de protesta por cada año de opresión, discriminación, marginación forzada, prejuicio y genocidio. Se espera que esta protesta se lleve a cabo con una amplia participación después de consultas con instituciones sociales y culturales, figuras independientes de la comunidad hazara y defensores de los derechos humanos.
Año 2024: Los hazaras siguen siendo víctimas de genocidio y represión bajo el régimen talibán

