Polpress – Coincidiendo con el inicio del nuevo año académico en Afganistán, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) informó que el número de niñas que no pueden asistir a la escuela ha alcanzado los 2,2 millones.

Catherine Russell, directora ejecutiva de UNICEF, declaró el sábado 22 de marzo en un comunicado que, solo en el último año, otras 400.000 niñas han sido privadas de la educación, elevando el número total de niñas sin acceso a la enseñanza a 2,2 millones.
Según la directora de UNICEF, la prohibición de la educación para las niñas perjudica el futuro de millones de jóvenes afganas.
Russell calificó las consecuencias de esta prohibición como desastrosas, tanto para las niñas afectadas como para Afganistán en general. Expresó su preocupación por el impacto negativo de esta restricción en el sistema de salud, la economía y el futuro del país.
La directora de UNICEF advirtió: «A medida que menos niñas reciben educación, aumenta el riesgo de matrimonio infantil, lo que tiene efectos negativos en su bienestar y salud. Además, el país enfrentará una grave escasez de trabajadoras sanitarias calificadas, poniendo vidas en peligro».
Según Russell, con las restricciones impuestas por los talibanes, Afganistán pronto se quedará sin médicas, lo que privará a millones de mujeres y niñas de los servicios de salud esenciales.
«Estimamos 1.600 muertes maternas y más de 3.500 muertes de recién nacidos. Estas no son solo cifras, representan vidas perdidas y familias destrozadas», declaró Russell.
Subrayó que los derechos de las niñas en Afganistán han sido violados durante más de tres años y que ha llegado el momento de permitirles regresar a la escuela. «Si estas jóvenes talentosas e inteligentes continúan siendo privadas de educación, las consecuencias se extenderán por generaciones. Afganistán no puede dejar atrás a la mitad de su población», enfatizó.
Desde su regreso al poder, los talibanes han cerrado escuelas y universidades a las estudiantes, impidiendo su acceso a la educación.
Bent: Es fundamental que los talibanes rindan cuentas por las violaciones de derechos humanos

