Polpress – El Ministerio de Asuntos Exteriores de los talibanes, al declarar que la implementación de la pena de muerte es una obligación de este grupo, advirtió a la Misión de Asistencia de las Naciones Unidas en Afganistán (UNAMA) que se abstenga de intervenir en este asunto en el futuro.

Este miércoles (16 de abril), el ministerio emitió un comunicado en el que afirma que, como sistema islámico, los talibanes consideran la ejecución de la pena de muerte como una responsabilidad y deber propio.
El Ministerio de Asuntos Exteriores de los talibanes declaró abiertamente que la petición de la UNAMA de suspender o abolir la pena de muerte es irresponsable y refleja ignorancia respecto a las normas del Islam.
Según los talibanes, la pena de muerte se dicta tras la revisión de los casos de los acusados en los tribunales de primera instancia, apelación y casación, y después de otorgar a los acusados el derecho a la defensa.
El ministerio añadió que los castigos hudud, y especialmente el qisas (ley del talión), son una parte innegable de la aplicación de la sharía y que esta cuestión debe quedar clara para todos.
El Ministerio de Asuntos Exteriores de los talibanes afirmó que criticar las sentencias islámicas es una actitud irresponsable y contraria al mandato de la UNAMA, por lo que debe evitarse en el futuro.
La oficina de la Misión de Asistencia de las Naciones Unidas en Afganistán había declarado, tras la ejecución de cuatro personas en un solo día por parte de los talibanes, que la pena de muerte va en contra del derecho a la vida humana, e instó a los talibanes a detener su aplicación y avanzar hacia su abolición.
Desde su regreso al poder, los talibanes han ejecutado públicamente a diez personas en siete provincias del país, y diariamente castigan con latigazos a personas acusadas en público.
Las organizaciones internacionales de derechos humanos consideran que la pena de muerte y los castigos corporales violan la dignidad humana y el derecho internacional, y han pedido su cese inmediato.

